Instantánea
no te pido más
un momento y eres mía
como yo te quiero llevar
Cancelo la realidad
de lo que era tu sonrisa
el momento en donde queda
impresa como yo deseo
Congelo lo que eres
lo que puedes o serás a veces
saco buena tonalidad
con la mano que me has dado
La forma de tu cara
perfecta estuvo ese día
finalmente cae la cáscara
te veo como eres
Haré juego de color
para arreglar tu piel cansada
para siempre como nueva
como quiera te puedo mostrar
Sólo una forma de saber
si cada minuto vale igual
Huella para la eternidad
todo se borra menos tu expresión
claro se trata de el exterior
pero siempre encuentro algo en tus ojos
Haré juego de color
para arreglar tu piel cansada
para siempre como nueva
como quiera te puedo mostrar
Dame un momento… no te muevas… dos segundos
Describo el silencio
para saber si es igual
Un instante toma
no te pido más
(2000)
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.