Digo que Paraguaná
es tanto el amor que ha dado
que es poquito el recibido
de los hijos que parió
y el que a su seno llegó
peregrino de otro lado
también sus brazos abrió
como tierra a la simiente
se seca el agua en la fuente
porque tampoco la amó
Si algún día Venezuela
decidiera navegar
como buscando otro rumbo
en la altura de la mar,
ya tiene el barco su proa
con un lucero en la frente
septentrión maravilloso
es el cabo San Román
Dice una vieja leyenda
que Paraguaná es mujer
y que entregó su querer
al hermoso vendaval
que la visita dos veces
en el año nada más
la cubre de húmedos besos
la deja linda y se va
Su bajo vientre lo adorna
una tremenda lefaria
y su boca legendaria
a la libertad cantó
Dicen que sus brazos son
azules de cielo y mar
y abre sus piernas de arena
llenas de sensualidad
Es abuela y es muchacha
que con música de viento
alegra su corazón
y digo en esta canción
una cosa que es sabida
que es sensible, dolorosa
pero quieren ignorar
digo que Paraguaná
sigue siendo la cabeza
es bonita, cariñosa
pero la han dejado atrás
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