El payandé
bajo la sombra de un payandé.
Como mi madre fue negra esclava
también la marca yo la llevé.
Ay, suerte maldita llevar cadenas,
y ser esclavo,
y ser esclavo de un vil señor.
Por las mañanas cuando amanece
me voy al campo con mi azadón.
Como a tasajo plátano asado,
riego la tierra con mi sudor.
Si yo pudiera coger mi lanza,
vengarme airado de mi señor,
con gusto viera yo arder su casa
y le arrancara el corazón.
(1873)
Danza canción
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
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El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.