Mírame y no me toques
entre apretujones
y copas vacías,
donde se cuecen las mentiras de primera mano
y las vanidades
de bisutería.
Él era un consumado artista del ojeo
midiendo la noche
desde su atalaya.
Resistiendo los envites de los mirares ajenos
hasta que le echaban
humo las pestañas.
Cuando ella respondió al torniquete de su mirada
con el navajazo
de sus ojos negros,
él se dio cuenta que la vida le regalaba
una compañera
para sus juegos.
Fue un inquietante romance
que sólo el aire llegó a acariciar...
Aprendieron a citarse
manteniendo el riesgo del azar...
Buscando sin encontrarse,
buscando sin encontrarse.
Mírame, mírame.
Mírame y no me toques, pero mírame.
Mírame y no me toques, pero mírame.
Se verían en un solar abandonado
siempre que lloviese
a las tres del día.
Irían al fútbol, cada uno por su lado,
y con los prismáticos
se rastrearían.
Acabarían con frecuentar los funiculares.
El uno el de subida,
el otro el de bajada
y mirarse a los ojos a través de los cristales
en el breve instante
en que se cruzaran.
Hasta que un día el experto artista de la mirada
no tuvo bastante
con palpar la niebla.
Quiso ser menos "Polaroid" y más almohada
Tuvo un mal momento
y rompió las reglas.
Y le ofreció la aventura
vulgar del enredo en un cuarto de hotel.
Amor no es literatura
si no se puede escribir en la piel.
Pero ella no llegó nunca.
Pero ella no llegó nunca.
Cuentan que se quedó atascada en un semáforo
con la vista fija
en un militar.
Y que, a pesar de los insultos y los bocinazos
fue incapaz
de arrancar.
Se conocieron en uno de esos pastos urbanos
que estuvo de moda
la otra primavera.
Es muy probable que los veas deambular por la ciudad
buscándose los ojos
por las aceras.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
La argentina Maggie Cullen recaló en Barcelona el jueves 15 de octubre en la sala del Centre Artesà Tradicionàrius, dentro de su gira europea y en el marco de la programación del festival Empremtes. Ofreció una colección de clásicos argentinos y latinoamericanos son su mirada personal.
Yacaré Manso presenta Un poco demasiado, su octavo trabajo discográfico, un álbum de diez canciones que marca un regreso a sus raíces de rock y pop sin abandonar su identidad como cantautor. Producido por el propio Manso junto a Víctor Volpi, el disco cuenta con la participación de Kevin Johansen, Los Tipitos, Vale Acevedo y Bersuit, además de "Lulo" Isod en batería y Juan Gigena Ábalos en guitarra.
Medio siglo después de su histórica actuación de 1975 junto a Ovidi Montllor, Maria del Mar Bonet regresó al Olympia de París en un concierto compartido con Borja Penalba. Una noche que permitió recuperar la memoria de un escenario vinculado a la libertad durante el franquismo, pero también escuchar a una artista que continúa creando, grabando y defendiendo la canción como expresión cultural y compromiso con su tiempo.