Nit de vetlla
eixa nit és nit de vetlla.
Ha nascut una donzella,
la miren i fa sol.
Un infant com una estrella,
la Kyrie eileson, la Kyrie eleison!
Els pastors la van a veure,
els pastors la van a veure.
Al coll porten una ovella,
la miren i fa sol.
I en el braç una cistella,
La Kyrie eleison, la Kyrie eleison!
Plena de fruita novella,
plena de fruita novella.
No són pomes, ni són peres,
la miren i fa sol.
Són avellanes i ametlles,
la Kyrie eileson, la Kyrie eleison!
Kyrie eleison es el nombre común de una importante oración de la liturgia cristiana, también denominada «Señor, ten piedad»: Kyrie es el caso vocativo del sustantivo griego κύριος (kyrios: «señor») y significa «¡Oh Señor!», mientras que Eleison, en griego ἐλέησον, es imperativo aoristo del verbo ἐλεέω «compadecerse». La invocación Kyrie eleison ya se conocía en la antigüedad antecristiana, concretamente, en los cultos paganos. Posteriormente Kyrie eleison es una expresión utilizada constantemente en todas las liturgias cristianas. El Kyrie eleison es uno de los cantos más antiguos del canto gregoriano.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.