Corazón timbalero
Jugando con tus muñecos
Llenabas todos mis huecos
Si te dijera, Javier
Pero aun así te fallé
No sabes cómo me duele
No hay lágrima que consuele
A ese que ya no seré
Si me tumbara otra vez
Entre la alfombra y el cielo
Y emprendiéramos el vuelo
De regreso a tu niñez
Yo sería Mario Bros
Saltando por tu Nintendo
Puntuando y repartiendo
Alegría p’a los dos
Pasó volando, caray
Tu infancia como una Harley
Pasó cantando Bob Marley
No woman, no cry
Caminito del andén
Tu corazón grafitero
Pintó en el aire un letrero
Bendito sea ese tren
Creo que fue un carnaval
Cuando descorrí el visillo
A dónde fue ese flequillo
Qué pasó con mi chaval
Cayó el Muro de Berlín
Luego las Torres Gemelas
Reclutaba con papelas
El flautista de Hammelin
Huyendo de los horrores
Y la muerte de diseño
Te despertaron del sueño
Esos sagrados tambores
Qué suerte que aquel beleño
No creciera en tu jardín
Que decidieras por fin
Ser tu amo, ser tu dueño
Pasó aquella nube gris
Aquel ciclón de mal genio
Pasábamos de milenio
Mientras sonaba Police
Caminito del andén
Tu corazón mochilero
Trazó en el mapa un sendero
Bendito sea ese tren
Quiera el dios de la armonía
Que entre parches y palillos
Sigamos siendo chiquillos
Al son de tu batería
Hazte un solo en el presente
Y un redoble de futuro
Que el pasado es ya pan duro
Y ser feliz se hace urgente
La vida viene de frente
Vívela como un derroche
Y regala cada noche
Tu corazón a la gente
Gracias mi fiel compañero
El mejor entre un millón
Qué poco es una canción
Para decirte te quiero
Pasan acordes de jazz
Entre blues y rockanroles
Sostenidos y bemoles
Pasan tocando los Glazz
Caminito del andén
Tu corazón timbalero
Le pasa al tiempo un plumero
Bendito sea ese tren
Tito Muñoz colabora en la letra.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
La cantautora de Tortosa repasa el significado de su nuevo triple álbum, explica el simbolismo de Groenlàndia, reivindica el papel del BarnaSants en su trayectoria y recuerda el concierto con el que clausuró la 31ª edición del festival junto a la Banda de Música de La Sénia.
El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.