A Lole y Manuel
fue a la playa y se llevó el mejor de los veleros,
que menos, que el que no tenga dinero
vaya y se lleve el mejor de los veleros.
Voy soñando con tus besos por el Callejón del Agua,
no despertarme del sueño, campanas de la Giralda,
que en amores las caricias soñadas son las mejores.
Anoche soñé contigo, fue como un cuento de hadas,
y yo era el príncipe del cuento y tú la reina encantada,
cuando yo me desperté y vi que tú me faltabas
quise quedarme dormido pero el sol no me dejaba.
La luna le dijo al mar: déjame tu espejo verde
porque me quiero peinar,
y la luna se fue a peinar en un charco
de agua clara con un peine de coral.
Hay en Sevilla un tesoro que guarda mi corazón:
La Plazuela, La Giralda, mis amigos y El Tardón,
y en El Tardón la dueña del cofre de mi corazón.
Me lo encontré en el camino y nos hicimos hermanos
y le invité a que subiera a lomos de mi caballo,
en una venta tomando vino y más vino
a mi hermano del camino le escuché dos o tres letras:
Mi novia se llama Estrella, tiene un firmamento solito pa’ ella.
Ay Carmelilla, y las mocitas,
las que van en el primer carro,
dicen que anoche la luna le prometió
un traje blanco y un gitano de aceituna.
En la Iglesia de Santa Ana hay un mudo
que no habla pero sabe decir Triana.
El sol me quemó la cara y tú
con tu salivita más fresca que el agua clara
fuiste mojando mis labios y diciéndome te quiero
hasta que el alba mojó de brisa fresca tu cara.
A la flor de romero, romero verde,
ay, a la luna me subo solo por verte
y mirar tu boquita de miel caliente.
Vente conmigo, niño, por el romero en flor
por los cañaverales y el arroyo cantor.
Vente a los campos, niño, bajo la luz del sol,
a tejer la corona de verso al amor,
a cantar con el agua y con el gorrión,
conmigo, niño, por el romero.
Todo es de color, todo es de color.
Que sí, que sí, que no, que no,
que tú a mí no me quieres como te quiero yo.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.