Lima de veras
mi inspiración, la Lima antigua que se va.
El señorío de tu ayer nos dice adiós
desde un balcón disimulando su desdén.
Tus siluetas recortadas quitan luz al paredón,
la callecita engalanada cede paso a la ilusión.
Sombras que ocultan miradas, celos de inmensa pasión,
coquetería desgranada en jaranas de cajón.
Mi señora marinera, que bonito es tu pasito;
mi pícara resbalosa, como pica tu ajicito.
Muy bien ceñida la falda, muy levantado el pañuelo,
dibujando lo que llaman baile de lo mejorcito.
Así es la Lima que quiero y esta es la Lima que lloro,
la ciudad de mil quimeras, la del trapío que añoro,
la que dio la marinera, la que sabe a resbalosa,
a que volverla modosa si esta es la Lima de veras.
Cuando un gallo en madrugada enronquece un contrapunto;
cuando un gallo en madrugada enronquece un contrapunto.
Ay lloré, lloré, lloraba. Se amanece más en punto.
(1948)
Primera composición de Chabuca Granda
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Grabado en París en dos etapas, en 1979 y 1983, Altea recupera el encuentro creativo en el exilio de Patricio Castillo y Osvaldo "Gitano" Rodríguez, dos nombres vinculados a la Nueva Canción Chilena. El álbum permaneció inédito durante décadas hasta que un proceso de restauración, remezcla y remasterización realizado por el sello y estudio Árbol de Sonidos permitió recuperar unas grabaciones marcadas por una mirada más íntima sobre el exilio.