Ando
conformes a proyectos selectos
que nadie va a aplicar por aquí.
Un pibe recibe diez centavos y pide
por sus seis hermanitos que viven
abriendo la puerta de un remís.
Si quiere ver el drama o la comedia mejor
encima de sus ojos hay un mirador,
depende de su lucidez para mirar
verá como el grotesco es la cruda verdad.
Ciencia, paciencia en los servicios de urgencia.
Motociclista en una emergencia
se convirtió en donante al llegar.
Cierta desierta sensibilidad tuerta
de alcohol que pone al sábado alerta
y la calle es una diosa letal.
Si la tragedia espanta con su amargo sabor,
recuerde que mañana no será mejor;
los pasos de la danza no lo dejan salir
del borde de la náusea que le da existir.
Ando paseando como un loco en un campo
de tiro y recibo en un flanco
un extraviado proyectil.
Sigo, maldigo sin testigos y sangro
herido, y un relámpago en tanto
me ciega y no me deja seguir.
Eternas gorgonas de miradas enfermas
que nunca, turgentes y modernas,
sus piernas abrirán para mí.
Pero esa cabeza con mi nombre de presa
es un trofeo que les interesa
disputar a Salomé y a Judith.
Cínica política de circo y burbuja:
pasaron mil camellos la aguja
hacia este reino neo liberal.
Frías promesas de sus bocas vacías,
son menos que mi pobre poesía
que me libra de todo mal.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.