Casa sin Puertas
de recuerdos liberados,
como una ventana abierta
pudiese hallar en este
laberinto de historias,
el norte y dirección?
A lo mejor consigo
estos años después, aquí
y de nuevo ante tu puerta,
llamar en nombre
del pasado y lo perdido
a lo que nunca apareció.
A lo mejor pudiera
veinte años después, juntando
más buenas razones.
Para que, estar así
parado ante mi sombra
no me invitara a escapar
de ti y de mí, y del vértigo
de hablar contigo
en casi todas las sesiones.
Sabrías de años de ir
recorriendo mil lugares
donde no te volví a hallar.
No importa cuántos ojos
he visto después de descubrir
tus ojos claros,
si a mí, tus ojos me enseñaron
a ver.
No importa cuántas
veces tenga que venir a
recordar bajo el manzano,
que no eres tú quien ha habitado
en esta casa, por más que insista
en volver.Por más que insista
en volver.
La noche es larga
y en sus vuelos me conduce
a los linderos de lo extraño.
A esta casa sin puertas, donde
susurran las hojas
que otoño acarreó.
Que ahora practican los pasillos
cuando el viento araña inquieto
en el tejado,
suben y bajan la escalera
tras los ecos de unos pasos
que no son.
Sería el haber dejado
tantos elementos al designio
de la alquimia,
que el caminar por los espacios
de tu casa siento que
se acerca a ti.
Y vuelvo a ver abierta
esta casa sin puertas
a la verde trama hermínea
que insiste en tejer
con su manto enredadera
el patio en donde no te vi.
Sería el amor que no sentimos
o el afán de irle poniendo mientras tantos.
Tu sonrisa es una fruta
que no se deja probar.
Un paisaje que dibujaré
otra vez en lienzo blanco,
con la tiza de la noche,
con la claridad lunar.
Y las hojas se liberan
como páginas de un árbol.
Yo elaboro el equilibrio
con un ábaco interior,
que adivino en los planetas
y en los giros de los astros,
en la longitud del sueño,
y en la latitud del sol.
Tu sonrisa es esa ausencia
que atesoro para siempre.
Es una casa que ha rodeado
un bosque de oro en donde
nunca más estás.
Donde nunca más estás...
Donde nunca más estás.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.