Passejant per Barcelona
he pensat ja fa una estona que no estic enamorat.
M'he dit: "Tinc quatre pessetes que és el que val un cafè
ara que les tinc, les gasto, i així ja no les tindré».
Un rellotge deia l'hora i l'asfalt llueix per mi.
No tinc el foc que em demana qualsevol barceloní.
Em saluda una noieta en mig de la Plaça Reial:
"Què fa un noi com tu cantant amb el Quico en català?"
(Fa baixada o fa pujada, ja no recordo el que fa,
em saluda una noieta perquè canto en català.)
M'acosto i em diu: «Bon dia». Com, bon dia, si fa fosc…
Com que la rima és difícil em mira i exclama: tosc!
«No sóc pobre ni estic sola, ni espero cap pretendent».
Aquesta noia m'intriga pels seus ulls i el seu accent.
Com que sóc valent, la deixo. Les intrigues em fan por.
Malgrat les quatre pessetes un, quan vol, és un senyor.
El capvespre continua, cada vegada és menys cap.
Netegen una façana tota coberta de drap.
Per fi un bar m’obre les portes com si fos un gran amic;
passo de llarg, no m’agrada, sé el que em faig i sé el que em dic.
Si les coses no canvien continuaré passejant;
això es deia el meu besavi i va morir caminant.
Ja veieu que n'és, de fàcil, del no-res fer una cançó.
Malgrat les quatre pessetes un, quan vol, és un senyor.
Un senyor fotut de fàstic perquè és queda en un racó,
el racó de les trompades quan es vol tenir raó.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.