Compañera


La canción es la amiga
que me arropa
y después me desabriga.
La más clara y oscura,
la más verde y madura,
la más íntima,
la más indiscreta.
La canción me da todo,
aunque no me respeta:
se me entrega feliz
cuando me viola.
La canción es la ola
que me eleva y me hunde,
que me fragua
lo mismo que me funde.
La canción compañera,
virginal y ramera.
La canción.

Comenzamos un día,
en los tiempos
de siempre y todavía.
Comenzamos felices
a juntar cicatrices,
como buenas señales
de los años.
Y peldaño a peldaño
levantamos paisaje
sin excusa, sin ruego
y sin ultraje.
¿Quién se atreve a decirme
que debo arrepentirme
de la esperma quemante
que me trajo?
Porque sangra de abajo
yo no vendo ni rajo
mi pasión.

Entre drama y comedia
he llegado trovando
a la edad media.
Torpe, pero sincero,
aún no soy caballero
(y que el cielo
me libre de cordura).
No me embriaga la altura
ni me aburren los sueños.
No es por moda
que estallo
y que me empeño.
El amor sigue en brete
y el camino a machete,
mas no lloro por tal
ni me amilano,
si conservo mis manos,
mi sudor y el humano
corazón.

(1987)

Versión de Silvio Rodríguez
Versión de Joan Isaac
Idiomas

Comentarios

Partiendo de que es una canción a mis canciones, podría pensarse que el título debería ser HIJAS, o algo así. Pero, en mi caso, calificar de simple y llana paternidad la relación con mis canciones, más que injusto hubiera resultado estafa. Es cierto que por mi culpa, mis canciones han venido al mundo a correr toda suerte de riesgos; pero, así mismo, ellas me han alumbrado para un destino semejante.

Esta canción aparece en la discografía de
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