Bendito veneno
del huerto de su boca.
-No la tiene nadie
-me dijo-. En el amor
no voy de flor
en flor, de oca en oca
y sólo beso cuando me toca.
¡Bueno es el olvido
cuando alguien lo amenaza!
Aquel día, Cupido
pensó: "Me voy de casa",
y nos clavó
dos flechas en pleno
corazón, bendito veneno.
¡Qué suerte pa' mí
que así, por las buenas,
no habiendo luna llena
se diera porque sí!
Me prometió una noche y fueron mil,
me dio una Nochebuena en pleno abril.
Me quise morir
trepando por su falda,
me quedé a vivir
en un lunar de su espalda
y hasta hoy
nos dura el hechizo.
¿Qué nos dio
aquel bebedizo?
Escapamos juntos
del país de la rutina.
Un coche de punto
nos condujo hasta la esquina
del amor.
-¡Deprisa, cochero!
Llévenos usté
al extranjero.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.