Corazón libre
los únicos vencidos corazón, son los que no luchan.
No los dejes corazón que maten la alegría,
remienda con un sueño corazón, tus alas malheridas.
No te entregues corazón libre, no te entregues.
No te entregues corazón libre, no te entregues.
Y recuerda corazón, la infancia sin fronteras,
el tacto de la vida corazón, carne de primaveras.
Se equivocan corazón, con frágiles cadenas,
más viento que raíces corazón, destrózalas y vuela.
No los oigas corazón, que sus voces no te aturdan,
serás cómplice y esclavo corazón, si es que los escuchas.
Adelante corazón, sin miedo a la derrota,
durar, no es estar vivo corazón, vivir es otra cosa.
Ya avanzada la transición española, hubo una reconversión entre los cantautores; la mayoría se volvieron rockeros. Fue un momento en el que comenzaron a ser vergonzantes las canciones de “protesta”, como suelen decir los reaccionarios. (Las canciones, desde mi punto de vista, son canciones nada más, y lo de las etiquetas corre por cuenta de los jueces morales que siempre aparecen). A mí, concretamente, me propusieron reconvertirme en un Demis Roussos por mi pelo largo y mi barba. Me recomendaron que lo pensara. Lo pensé unos dos minutos más o menos y elegí cruzar el desierto.
El teléfono dejó de llamar y fue muy duro aquel momento, pero de todo aquello me quedó esta canción que escribí en plena crisis y como una oración de ayuda a la resistencia.
Hoy, ya superada aquella época, Corazón libre es otra bandera para la razón humana, y mientras algunos “rockeros reconvertidos” están en el proceso de sacarse el pantalón de cuero, yo seguí mi camino y la gente me lo premia.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.