Grito serás del continente
sin tener nada, darlo todo,
llevar el sello en la mirada
por la distancia tan marcada,
dejar el alma en un rincón,
hablar de amor sin corazón,
usar la fe y la esperanza,
sin impaciencia dar confianza,
con alegría aunque la espera
sea una eterna enredadera.
En este tiempo sin verano
voy a aprender de ti, mi hermano,
que ni prisión ni carcelero
pudo callar tu cancionero.
En Chacabuco fue tu voz
multiplicada que brotó
por el ausente y el presente,
grito serás del continente,
cuando nos hiere este cuchillo,
de ser más fuerte que el exilio.
Vuelvo al lugar que me ha llevado
la realidad de lo pasado
y en esta vida de extranjera
sabré encontrar mi primavera.
Patria querida, aquí tan lejos
a ni un dolor tengo derecho.
He recibido otra lección
de aquel hermano que venció,
que entre el terror y la miseria
hizo canción, hizo la guerra.
A Ángel Parra
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.