Cielito de tres por ocho
cielito de la mañana...
Después de los ruiseñores,
bien puede cantar la rana.
Cielito, cielo que sí,
el rey es hombre cualquiera,
y morir para que él viva,
¡la puta! es una zoncera.
Cielito, cielo que sí,
cielito de la herradura,
para candil semejante
mejor es dormir a oscuras.
Allá va cielo y más cielo,
libertad, muera el tirano,
o reconocernos libres
o adiosito y sable en mano.
Cielito, cielo que sí,
unión y ya nos entramos,
y golpeándonos la boca
apagando los sacamos.
Cielo de los mancarrones
¡ay! cielo de los potrillos,
ya brincarán cuando sientan
las espuelas y el lomillo.
Cielito, cielo que sí,
cielito del disimulo,
de balde tiran la taba
porque siempre han de echar culo.
Cielito, cielo que sí,
cielito de tres por ocho,
que se empezó a desgranar
lo mesmo que maíz morocho.
Si perdiésemos la acción,
ya sabemos nuestra suerte,
y pues juramos ser libres,
o libertad o la muerte.
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