La isba
cabaña de pescadores
me acogió tan entrañable
como los niños suelos del caminar a gatas.
Tiernamente me acuesto en un rincón
como si fuera mi cuna, la de mi infancia,
y cimbreaban los suelos
recordados hasta en sus grietas mismas.
Pescado, tabaco fuerte,
criaturas, gatos, sopas de verduras
estaba en mi casa oliendo y purificándome.
Roncar del pescador,
niños encaramados en el horno,
tartas entre los dientecillos
de todavía harina caliente.
Lavar, fregar, sola sin acostarse,
badilas, escobas o agujas
velaba la madre, la dueña,
trabajo entre las manos
Apaga macilento candil
y sale lama oscuridad
mientras al otro lado, en la cocina,
cómo lavaba la madre.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
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Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
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