El día que la noche se perdió
me fui corriendo a buscarla
a los lugares que una vez
creímos haber encontrado.
Ese día las estrellas
no quisieron saludarme,
la senda de raíles
no delató mis zapatos
y el camino de regreso
fue más largo que otras veces.
La noche se ha perdido
y no sé dónde se encuentra esa noche.
El día que la noche se perdió
me fui corriendo a buscarla
en los clavos de mis botas,
en mi camisa amarilla,
en el pelo, en las uñas,
en todos mis poros vivos,
en el olor que conservo
en las palmas de las manos
a yerba fresca del campo.
Parece como que el Sol
se ha detenido de pronto,
parece que se acabaron
los crepúsculos y auroras,
que el mediodía es eterno,
que la luna está de luto,
que no quiere ver a nadie, parece.
Qué pena del triste grillo
que no volverá a cantar
si no regresa la noche,
qué pena de los que sueñan.
Qué pena de los poetas,
qué pena de tanto y tanto.
Qué pena que la noche se ha perdido
y no sé dónde se encuentra
esa noche, esa noche, esa noche.
(1970)
El coronel retirado Nelson Haase Mazzei, condenado a 25 años de prisión por el secuestro y asesinato de Víctor Jara y Littré Quiroga, fue detenido por la Policía de Investigaciones tras permanecer prófugo. La justicia chilena ordenó su ingreso inmediato en prisión para cumplir la condena impuesta por estos crímenes cometidos tras el golpe de Estado de 1973.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor español Pedro Pastor ha tenido que suspender los conciertos que tenía programados durante agosto en Estados Unidos después de que no le haya sido concedido el visado de trabajo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.