Nerón y Agripina
Poeta:
Oh, Virgilio, Virgilio, Virgilio... La sublime inspiración llega nuevamente a mí.
Virgilio:
¡Oh, no!
Poeta:
Oh, sí. Escucha, escucha: Antonio, Cleopatra y Césal murmuran desde aquí abajo que no existe en el infierno como en el mundo relajo. Sigamos el recorrido. Que se caiga quien se caiga. Nosotros: hasta el final. Así haiga lo que haiga.
(GUARACHA)
Narrador:
Señores, a continuación
viene el emperador Nerón,
Agripina con él,
y el público verá
pero qué fea era su mamá.
(CHA CHA CHA)
Coro:
La candela, la candela, la candela...
y ya Roma se encendió.
Nerón:
Soy Nerón, qué vacilón:
músico, loco y emperador.
Me gusta pues con mis manos
tocar la lira, matar cristianos.
Me gusta cantar canciones
y de los muertos las convulsiones.
Soy Nerón, qué vacilón:
músico, loco y emperador.
Me gusta sentirme amado
y como gritan los condenados.
Con mis amigos me gusta estar
para poderlos envenenar.
Coro:
¡Anda, camina, desnaturaliza'o!
¡Anda, camina, no seas descara'o!
Nerón:
Tú me enseñaste que los venenos para herederos,
los gladiadores para traidores,
y los cristianos pa' los leones.
Por eso, no hables,
que aquí yo he estado
siempre esperando,
pues, como un niño
cuando te fuiste, me quedé llorando.
(TANGO)
Agripina:
Yo soy Agripina, mujer de la vida,
la que el destino más cruel le tocó,
pero nunca me venció,
que al final de la rodada
las penas tengo gastadas,
pero limpio el corazón.
Mi primer marido
murió envenenado,
y con estas manos
yo por él brindé.
Al segundo lo maté
usando la misma forma.
El tercero fue mi norma
y el cuarto ya lo olvidé.
Agripina y Nerón:
Por eso ahora brindemos
en honor a la verdad,
por una pena de menos
y por un muerto de más.
(CANCIÓN INFANTIL)
Nerón:
Madrecita del alma querida,
un regalo traigo para ti:
nada menos que un nuevo veneno
que en la prensa de ayer descubrí.
(GUARACHA)
Es una sustancia singular:
huye, que si te salpica
te deja sintética, lunática,
epiléptica, aritmética, genética,
histérica, frenética, estrambótica,
¡ah! y paralítica.
(TANGO)
Agripina:
Oh, qué maravilla
si hubiera en mis tiempos
tenido estas cosas
en conocimiento.
Cuánto pude yo gozar
inventando genocidios
y expulsando los ofidios
que ya no sirven pa' na'.
Hubiera sin duda
sido la primera
en darte, hijo mío, un veneno mortal.
La historia sería
pues de otra manera:
no me hubieras despachado,
vos cantando así no más,
así nos más.
Agripina y Nerón:
Por eso ahora brindemos
en honor a la verdad,
por una pena de menos
y por un muerto de más.
Nerón:
Por eso ahora brindemos
en honor a la verdad.
Viejecita, yo lo siento:
¡vos te pusiste fatal!
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.