Hogar, dulce hogar
no hay quien pueda descansar.
Yo se lo digo por su bien,
que debería dejar de fumar.
Siempre está queriendo adelgazar:
la dieta se la salta a la torera.
Como se aburre, se pasa el día
caminito de la nevera.
Lleva un año con la boca fatal
y no va al dentista.
No quiere ir al cine porque no ve ná,
tampoco va al oculista.
Quiero y no puedo,
se me va el día y no hago ná.
Tenemos para dar la entrada de un piso,
y no se atreve.
No se da cuenta de los dineros
que estamos tirando en alquileres.
Con lo bien que le vendría
sacarse el carnet en el auto, mira,
y se le va todo el tiempo
hablando de tonterías.
Todo el día buscando un fallo
y echándomelo en cara.
Y luego quiere hacer las paces como siempre,
por la noche y en la cama.
Si no fuera por ese ratito,
lo mejó del día,
hogar, dulce hogar,
quién te aguantaría.
Quiero...
To' pa ná…
Quiero…
Y no es por ná…
Ni ná de ná…
Ahí es ná…
Anda que no, ni ná…
No sabe ná...
No me sacas ni ná...
Tú no te enteras de ná...
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.