Cançó del cor endurit
que anava begut
quan se m'atansà el captaire
míser, sord i mut,
ni una fibra del meu ésser
no se'm va estremir...
Jo no gasto compassió,
ai, pobre de mi...
tinc el cor ben endurit
ai, pobre de mi...!
No em fan llàstima les noies
que van pels carrers,
ni els mesquins que només volen
replegar diners,
ni el Colom que un auto esclafa,
ni el gos a qui hem
lligat un pot a la cua,
ni el lloro blasfem.
Tinc el cor ben endurit,
ni el lloro blasfem.
He sentit que predicaven
pau i caritat.
Sembla que avui això és pura
comptabilitat.
Dono unes prudents almoines,
no em sento feliç:
A més de l’or perdo eI temps,
s'ha fet fonedís,
tinc el cor ben endurit,
s'ha fet fonedís.
Un dia l'amic més íntim
tractava amb la mort;
tots amb desconsol ploraven,
jo aguantava fort,
però un filet de por em punyia:
sí et passés a tu...
Descomptant-me a mi mateix
no estimo ningú.
Ben segur que quan jo em mori
pocs portaran dol.
Prou voldria reformar-me:
Hom no fa el que vol...
M'escaurà un breu epitafi,
lletres de pal sec:
“Aquí jeu un tros de marbre".
No n'hi ha de més fred.
Tinc el cor ben endurit,
no n'hi ha de més fred…
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