Morir-se és el pitjor
serà l’últim menú,
arribat el moment
prop de la tenebror
ja no importen parents,
enemics ni ningú;
aleshores jo dic:
—Morir-se és el millor!
Morir-se és el millor...
Aleshores, jo dic
quan s’han secat els ulls
que no ploraran més
i el sudari serà
el nostre últim abric,
tenim por del després,
por que no hi hagi res.
Por que no hi hagi res,
tenim por del després
i veiem que em jugat
a viure i ha cridar,
a sentir a escoltar,
cap foc no ens ha encès
i patim un moment
abans de claudicar,
abans de claudicar...
I patim un moment
ens deixem anar tous
amb el fred dintre nostre
ja no som el que érem,
ja no som el que som
i acabem sempre igual
de cara el cel o el sostre
de cara el cel o el sostre...
Acabem sempre igual,
maleït sigui el dia
que vam dir tan se val
si ha arribat el moment,
no hi ha cap resplendor;
aleshores jo dic:
—Morir-se és el pitjor!
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Grabado en París en dos etapas, en 1979 y 1983, Altea recupera el encuentro creativo en el exilio de Patricio Castillo y Osvaldo "Gitano" Rodríguez, dos nombres vinculados a la Nueva Canción Chilena. El álbum permaneció inédito durante décadas hasta que un proceso de restauración, remezcla y remasterización realizado por el sello y estudio Árbol de Sonidos permitió recuperar unas grabaciones marcadas por una mirada más íntima sobre el exilio.