La niña que baila el rin
me castigo en un convento,
y la niña que se vaya
al Séptimo Regimiento.
¿Para qué les digo más?
Por este joven que baila
se me hace agüita la boca
y se me hace que la cabra
estuviera medio loca.
¿Para qué les digo más?
Pásame el pañuel…
toca la guita…
Déjame tranquilita
pa’ zapatear el rin, jajá.
Por este joven que baila
yo me voy a la Argentina,
y la niña que se quede
todo el año en la cocina.
¿Para qué les digo más?
A este joven que baila
yo lo tomé en matrimonio,
y a la cabra que la tome
para mujer el demonio.
¿Para qué les digo más?
Para este joven que baila,
promesas de mil amores,
y luego pa’ la chiquilla
porotos con chicharrones.
¿Para qué les digo más?
Si alguno se ha molestado
que me lo diga de frente:
los castigaré bailando
hasta que boten los dientes.
¿Para qué les digo más?
(1964-1965)
Rin transcrito de la versión de Isabel Parra.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.