Cuánta soledad tengo de ti
de sangre de un compañero mira
mira Maruxina mira, mira como vengo yo...
Si digo que me pesa tu mirada
la humedad que hay en tu alma, digo patria,
tus juicios implacables, tanto tienes tanto vales
respirándole a tus hijos hasta el aire.
El tiempo y la distancia no te cambian
te defiendes de quien te ama, digo patria,
a veces basta solo una palabra que me lleve
alguna nube que me empape de nostalgia.
Cuánta soledad tengo de ti
tierra mía aquí y allí...
A veces te imagino como un alba
tan desnudamente blanca, inmaculada
te invento como quiero que tú seas
la ventana siempre abierta por donde entren las estrellas.
A veces arañando en tu corteza
descubrimos tu estatura verdadera
tus nieves del Naranjo casi eternas
como el fuego de esa hoguera donde te ardes y nos quemas.
Al norte más allá del horizonte
cuando todo me abandone, digo patria,
al Norte dará sombra algún cerezo
a las cenizas que mis sueños esparcieron por el viento.
(1990)
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