Gira carrusel
la esperanza de un tiempo que iba a ser
algo más que una fecha, un calendario
fabricado a medida de tu fe
hay quien dice que estamos cuesta abajo
cuentan otros que todo va muy bien
es difícil saber a dónde vamos
donde lleva la vida de este tren.
Gira, gira carrusel
casi no distingo quién es quién.
Gira, gira carrusel
pide lo imposible y si lo dan avísame.
Los que creen en un mundo solidario
los que fueron dejándose la piel
los que piensan que largos son los plazos
y esperando les llega la vejez
los que todo les sabe a sopa boba
y no saben si es carne o es un pez
y lo quisieran todo y todo ahora
pero siempre les dicen que después.
Volveremos a vernos en sus brazos
del mal el menos alguien nos dirá
nosotros o el abismo y por si acaso
así entraremos en la eternidad.
(1986)
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.