Globalizado
las tengo como globos...
Con tantos ajustes y la recesión,
bajadas de bolsa y devaluación,
fondo monetario y dolarización,
el Banco Mundial, paro e inflación,
hay días que me piso la globalización...
porque a un globalizado se le hinchan peor
que a un despreocupado globalizador.
El grupo de los ocho se ha vuelto a encontrar,
cada vez que lo hacen me pongo a temblar,
entre comilonas van a conversar
sobre las ventajas del mundo global,
de la deudocracia que hay que preservar,
de elegir al pedo ya no aguanto más,
tengo las urnas llenas... de tanto votar.
Por la tele dicen: todo marcha bien,
los cara podrida que pone el poder,
correctos, sonrientes “democráticman”,
Aznar, Fujimori, Chirac y Menem,
antiterroristas: Sharon, Putin, Blair,
la secta que tiene a Dios de rehén,
Schröder y el asno de la U.S.A.
Afuera están gritando los inadaptados,
esos que no ven que el mundo ha cambiado,
todas las ventajas que hemos conquistado;
antes de que me vengan a globalizar
yo era un pobrecito de un solo lugar,
ahora que ya estoy bien globalizado
soy pobre como antes, pero en todos lados.
Sin duda hemos entrado en otra era,
dicen los alcahuetes de la buena nueva
que ya no sirven las viejas banderas
que hay que cambiar el chip de la sesera
que es una realidad que ve cualquiera.
Estamos en un mundo sin fronteras
donde unos van en yates y otros en pateras.
Y si esta globalina es la verdad
me cago en las virtudes de la novedad,
en la Babel del hambre y la mendicidad,
y como el lobo elijo la soledad,
no espero ni justicia ni piedad,
y aunque no esté de moda, ¡qué más da!
voy a seguir gritando ¡libertad!.
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Esta canción forma parte del cancionero de resistencia frente a los embates del sistema que pretende borrar las identidades de las naciones y de los pueblos; sistema que nos invade y nos somete imponiéndonos una única identidad y dejándonos sin historia y sin referencias.
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