Sin vino no se puede decir misa
solamente cuando van faltos de dinero,
dinero que, por cierto, nunca me rima
con todas las letras del mes.
Y, cuando ya estoy hasta las narices,
solamente las fieles tabernas
me abren los brazos y el corazón
y me aúpan hasta las estrellas.
Una copa de vino a nadie le hace daño,
acaricia las tripas, te sube la moral.
¡Una copa de vino nunca será tan mortífera
como un médico o como un general !
El catre más cosmopolita
es el de mi mujer:
por él pasan desde el israelita
hasta el miembro de la OAP.
Yo les hago la cena y la colada,
me preparo el sofá para dormir
y paso tranquilamente la velada
llenándome los cuernos de vino.
Una copa de vino cierra con llave el local
donde el mal ambiente tiene su residencia principal.
Una copa de vino ilumina el arrabal
del olvido como si fuera una farola.
El vino es un engaño y una ayuda
que nos puede animar a soportar
-como Siva, Jesús, Alá y Buda-
el absurdo de un mundo sin mañana.
Pero antes abandonaré esta vida
después de una trompa como es debido
que a causa de una cirrosis suministrada
por el agua beata y banal.
Una copa de vino es el eterno ritual
del creyente que alza el codo con el cáliz inmortal.
Y es que el vino, buche adentro, es un líquido real,
ya sea blanco, ya sea tinto, tanto da.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
Violeta y Gilbert. Una historia de amor, locura y música, de Patricia Díaz-Inostroza, reconstruye en formato de novela de no ficción la relación entre Violeta Parra y el antropólogo suizo Gilbert Favre. Publicado por Pehuén en 2026, el volumen aporta nuevos antecedentes sobre el primer encuentro de la pareja y aborda la presencia del desamor en algunas composiciones de la artista chilena.
La cantautora cubana Liuba María Hevia dará a conocer su nuevo trabajo, integrado por once canciones dedicadas a la memoria, el amor, la patria, la migración y la esperanza, en un concierto el 19 de septiembre de 2026 en el Ateneo de Madrid. El disco cuenta con las colaboraciones de Ana Belén, el gaitero Hevia y Marisa Valle Roso, y combina sonoridades cubanas y caribeñas con la trova, el blues, el country, la música asturiana y elementos de cámara contemporánea. El primer sencillo, Amada tierra mía, se publicará el 18 de septiembre.
La cantante y compositora hispano-argentina Marcela Ferrari presenta 30th (del disco que nunca salió), un proyecto de pop rock grabado en los años noventa que permaneció guardado durante tres décadas. Tras recuperar las cintas originales, digitalizar el material y completar las grabaciones, Ferrari ha iniciado la publicación de los nueve temas que integran el álbum, cuya edición completa está prevista para el 30 de diciembre de 2026. Los sencillos Carnavaleando y Cada mañana fueron publicados el 10 y el 28 de agosto, respectivamente.