El que ya lo sabe todo


El que ya lo sabe todo que no venga a escucharme,
que no venga a escucharme.
Siempre he cantado para el que ha querido aprender,
porque yo aún aprendo del que me escucha,
del que me hace callar o no me escucha,
por eso digo:
el que ya lo sabe todo
que no venga a escucharme,
que no venga a escucharme.
El deseo y la esperanza,
la derrota no aceptada,
la duda de todo saber,
la alegría bien ganada,
la tristeza de un tiempo enfermo
de hipocresía forzada
que queremos muy diferente,
es lo que yo canto.
El que ya lo sabe todo
que no venga a escucharme,
que no venga a escucharme.
Un grito seguro y unos cuantos matices,
poemas de viejos poetas,
un amor todavía vivo,
mucha rabia acumulada
en la lucha necesaria
contra el colchón inmenso
que nos quieren echar encima,
es lo que yo canto.
El que ya lo sabe todo
que no venga a escucharme,
que no venga a escucharme.
El desastre cotidiano
que se arrastra años y años,
la lentitud de la recuperación
y los que caen por el camino,
los tiros mal dirigidos
y, por qué no decirlo también,
una fe, una gran fe
en determinada gente
es lo que yo canto.
El que ya lo sabe todo
que no venga a escucharme,
que no venga a escucharme.

(1974)

Versión de Raimon
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Traducción: Miquel Pujadó

Esta canción aparece en la discografía de
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