Recuerdos de un vencido


Es posible encontrarlo en un bar
abrazado a un "chato"
en un banco verde
de algún parque distante, paseando
con un nieto del que está enamorado.
Nació cuando murió
el siglo pasado,
hijo de un pequeño comerciante;
lo pusieron a trabajar pronto.
de aprendiz o de quién sabe qué.
Tiene aún en las manos
el perfume de París
de una amante de veinte años
que ya ha ajado el olvido.
Y un "canotier" de paja beig
que lucía en los Cafés
o en los conciertos dominicales del Parque Güell.
Y guarda en el fondo de un cajón medio secreto
algún "Diluvio" muy viejo
donde duermen palabras
que el tiempo ha ido deshaciendo.
Ay, si supieran el bien que te hicieron
pocos te llamarían vencido.
Pero aquel dieciocho de julio,
maldito sea cien mil veces,
te robó la sonrisa
y un puñado de compañeros,
bombas, cañones, sangre y miedo,
testimonios presentes
del triunfo que te arrastró muy lejos de aquí.
Después, el exilio, Francia, los Pirineos,
gentes de costumbres distintas
y un ardor incrustado en el pecho
que guarda todavía que tu tiempo retorne.
Todos lucharemos con este fin.
Versión de Joan Isaac
Idiomas

Comentarios

Traducción: J. M. Caballero Bonald

Esta canción aparece en la discografía de
LO + LEÍDO