Perdido en La Alambra
Una luna púrpura que despertó
Sobre cipreses y campanadas.
El aire respiraba azahares de Abril,
Canela y crimen.
Una luz plateada
Iluminaba la vista
De torres moras, jardines de aguas
Bajo la antigua noche de La Alambra.
Paseando solitario
Comprendí la magia de ser
Un sultán en su trono,
El alma frágil de la belleza
Y el espíritu de lo desconocido.
La emoción que respiran
El amor y la muerte,
Las visiones trastornadas de pasiones desmedidas
Escritas sobre la bóveda estrellada.
Perdido en La Alambra
En una noche en la que la brisa es un suspiro
Haciendo el amor a un arroyo susurrante
Perdido en La Alambra,
Perdido en un sueño.
De pronto una mano
Me despertó del éxtasis
Haciéndome comprender
Que me había perdido
Al vagar por esta tierra de maravillas
Me volví para ver quién era
Y me encontré con Irving, el cuentista, bailando
Como un loco delante de mí.
"Bienvenido, querido amigo,
La Alambra es el comienzo de un cuento
Sin fin.
No hay salida, no hay retorno
Si eso es lo que pretendes.
Nunca encontrarás
El camino hacia atrás.
Este loco que tienes delante de ti se rindió, hace mucho tiempo
Mientras buscaba la paz interior.
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