Hojas
que te esperan impacientes cada mañana,
que ensucian de garabatos una pizarra
y limpian el aire de una escuela gris.
Son dedadas suaves ansiosas de besarte,
De barrer para ti el polvo de su calle,
son bolsillos vueltos del revés que arañan,
son preguntas que aturden sin querer.
Son trocitos de nubes al viento de las afueras,
caballeros temibles de huertas y barrancos,
atrapados de día al lápiz tantas horas
y de noche en una cama estrecha por sus hermanos.
Y son hojas,
hojas que alguien debió arrancar,
hojas de un libro
que se escribe en la ciudad.
Con dibujos y palabras diferentes,
con otra risa
y con otro acento.
Son pequeñas gotas de agua enamorada
gotas de sudor, de lágrimas y sangre
que florean las mesitas apiladas
y no saben que en la escuela están de paso.
Son el trozo de tierra virgen de sus padres,
el único fruto suyo que unos pies nunca han pisado,
el único árbol que nadie les ha tomado todavía,
porque poca cosa valen los niños.
Aprenderán a hacer cemento al tiempo que a escribir,
no llevarán manchados de tinta los pantalones,
a la fuerza drogarán el sueño para vivir,
fuerza que ha de abatir un día los pies del mundo.
(1973)
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.