Ikusten duzu goizean
reluciente, entre cuatro robles, con un perrito blanco en el portal y una fuentecilla al lado?
Allí vivo yo, tranquilamente.
Aunque no sea un palacio, amo mi casa natal, elegida por mis antepasados.
Fuera de casa me encuentro como si estuviese perdido.
Como allí soy nacido, allí dejaré este mundo si no pierdo el sentido.
Tengo en casa mis propias aguijadas, azadas, arados, yugos y correas.
Por el momento me sobra, por todas partes, grano del año pasado.
No moriremos de hambre, si éste produce igual.
Tres vacas pastan en el prado repletas de leche las ubres con sus terneras y novillos.
Hay dos bueyes de cara blancal lomo negro, con grandes cuernos, carneros, tiernos corderos,
cabras y ovejas; todos ellos son míos.
No hay en el mundo hombre alguno, ni príncipe ni rey, más feliz que yo.
Tengo una mujer, un hijo, una hija, por otra parte buena salud,
y además suficientes bienes. ¿Qué más puedo pedir?
Comienzo mi tarea por la mañana pero cuando llega la noche soy dueño de la mesa.
Cuando me casé con mi mujer me hice con una buena cristiana.
En días de abstinencia, no introducirá en el puchero hueso alguno de tocino, ni tan siquiera por descuido.
Piarres es mi hijo, muy espabilado para lo joven que es.
Muy temprano lleva ya el rebaño a los pastos. Si sigue mis pasos,
como parece que hará, no perderá la hacienda.
Mi hija Kattalin, a sus once años, se parece a su madre.
Tiene sus mismos ojos, parecen el fondo del cielo azul.
Creo que con el tiempo, por lo que veo, se convertirá en una buena mujer.
Al vivir sobradamente, no debemos en la tierra dejar hambriento al compañero.
La necesidad nunca llama a la puerta de nuestra casa, salvo en el caso
de que dispongamos un buen banquete y haya un sitio a nuestro lado.
Mi esposa María, es una hacendosa mujer, no demasiado corpulenta.
Con una sonrisa consigo en casa cuanto quiero.
Pido la gracia de acabar mi vida como la empecé.
Elizamburu de Sara, en Lapurdi, del siglo XIX. Para muchos, el poeta popular vasco más grande. Si la vida agrícola feliz existe, si puede existir, difícilmente podremos cantarla de forma más bella. Si fuera imposible, ya tenemos cómo añorar su posibilidad de forma conmovedora.
La cantautora chilena Elizabeth Morris presenta un nuevo trabajo discográfico marcado por la grabación orgánica, la sencillez como eje creativo y un enfoque profundamente emocional, con colaboraciones de Joe Vasconcellos y José Seves.
La cantante mexicana Lila Downs recibirá el galardón el 20 de julio en Cartagena, en el marco del festival La Mar de Músicas, como reconocimiento a una trayectoria artística que ha tendido puentes entre culturas, lenguas y tradiciones musicales desde una mirada profundamente comprometida.
El cantautor argentino, radicado desde joven en Costa Rica, Adrián Goizueta, murió a los 74 años. Compositor, intérprete, docente y productor cultural, fue una referencia central en la renovación de la música latinoamericana contemporánea en el país.
El Festival Folk Internacional Tradicionàrius celebrará en Barcelona su 39ª edición entre el 16 de enero y el 27 de marzo de 2026 con más de 50 actividades y una programación que pone el foco en las lenguas habladas, cantadas y bailadas del Pirineo, con propuestas de Occitania, País Vasco, Aragón y los territorios de habla catalana.
La cantautora gallega Sés presenta un álbum en formato libro-CD y vinilo en el que la canción se sitúa en el centro absoluto, con trece composiciones originales que apuestan por la sencillez instrumental, la fuerza de la voz y una creación honesta, sin artificios ni sobreproducción.