Hacia la «nueva normalidad»
Maria del Mar Bonet en la intimidad
La cantautora mallorquina Maria del Mar Bonet, acompañada por el músico valenciano Borja Penalba, efectuará los días 10 y 11 de julio, en doble sesión, sendos conciertos en la Sala Jamboree de Barcelona, con el fin de ir retomando una cierta normalidad y de no faltar a su cita anual veraniega con Barcelona tras la cancelación de su presentación programa en el marco del festival Primavera Sound.
La cantautora mallorquina Maria del Mar Bonet, acompañada por el músico valenciano Borja Penalba, efectuará los días 10 y 11 de julio, en doble sesión, sendos conciertos en la Sala Jamboree de Barcelona, con el fin de ir retomando una cierta normalidad y de no faltar a su cita anual veraniega con Barcelona tras la cancelación de su presentación programa en el marco del festival Primavera Sound.
Borja Penalba y Maria del Mar Bonet.
© Juan Miguel Morales
La sala Jamboree de Barcelona, uno de los jazz cava más importantes de Europa, reabrió sus puertas a finales de mayo en un admirable ejercicio de militancia y solidaridad a mayor gloria de la música, los músicos y el público.
Cumpliendo estrictamente con el protocolo sanitario y las condiciones marcadas en estos tiempos de pandemia, guardando las distancias recomendadas y con un aforo de tan solo 30 personas por pase, uso obligatorio de mascarilla, sin servicio de bar, con venta de entradas exclusivamente en línea, y con el equipo mínimo indispensable —Joan Mas, su propietario, y sus hijos—; el Jamboree inició su ruta esta "nueva normalidad" recuperando actuaciones de grandes artistas y, sin lugar a dudas, la visita de María del Mar Bonet es una declaración de principios de primer orden.
Maria del Mar Bonet regresa al Jamboree los días 10 y 11 de julio, en doble sesión y el acompañamiento a la guitarra del músico y cantante valenciano Borja Penalba. En estos cuatro únicos conciertos en Barcelona la cantante aprovechará el calor de la sala para ofrecer su vertiente más íntima y cercana en un aforo solo para privilegiados; aunque su primer pase —10 de julio a las 20:00 hora local— será retransmitido a todo el mundo via streaming.
A esta suma de complicidades se ha unido la Fundació Baleària que ha puesto a disposición de los artistas sin coste alguno los ferrys desde Palma y Valencia.
Desde que se conocieron en Sueca (Valencia) hace siete años, Maria del Mar Bonet y Borja Penalba han colaborado en docenas de conciertos cuando sus agendas lo han permitido.
Ambos, guitarras y cuatro en mano, visitarán piezas imprescindibles del cancionero de la mallorquina, y otras inéditas —como la extraordinaria Blaus i sol de roses blanques— que han ido tejiendo en los encuentros de ambos en los escenarios.
El pasado 18 de julio de 2026 se reunieron 11 comparsas de todo el territorio español en la pequeña localidad de Palau-Solità i Plegamans, a 25 km de Barcelona. Una concentración carnavalera uruguaya que finalizó con un concierto de todo un referente de este género musical afrouruguayo, Eduardo Da Luz.
Paripé publica Pájaro azul. Cartas desde el exilio, un volumen que reúne las cartas que Mercedes Sosa escribió entre 1978 y 1981 durante su exilio forzado. Editado por Araceli Matus, Agustina Pérez Rial y Graciela Goldchluk, el libro ofrece una mirada inédita sobre la dimensión más íntima de la cantante y da origen también a un documental y una exposición.
La actriz Tilda Espluga y el guitarrista griego Manolis Androulidakis estrenan en Cataluña un espectáculo que une literatura y música para conmemorar los ochenta años de Zorba el griego, dentro de la programación del festival Perifèria Cultural.
Más de treinta artistas participaron en un concierto con todas las entradas agotadas que recorrió cincuenta años de historia del Festival Grec de Barcelona a través de la canción. La coproducción del TRESC (Abacus), el Grec Festival de Barcelona y el Taller de Músics reunió sobre el escenario voces de distintas generaciones y tradiciones musicales en un espectáculo concebido como una dramaturgia colectiva.
El coronel retirado Nelson Haase Mazzei, condenado a 25 años de prisión por el secuestro y asesinato de Víctor Jara y Littré Quiroga, fue detenido por la Policía de Investigaciones tras permanecer prófugo. La justicia chilena ordenó su ingreso inmediato en prisión para cumplir la condena impuesta por estos crímenes cometidos tras el golpe de Estado de 1973.