Festival Barnasants 2010
El reino de Krahe
El veterano cantautor madrileño Javier Krahe ofreció un año más su clásico recital en el festival de referencia de la canción de autor barcelonés.
El veterano cantautor madrileño Javier Krahe ofreció un año más su clásico recital en el festival de referencia de la canción de autor barcelonés.
Concierto de Javier Krahe. Cotxeres de Sants. 6 de febrero de 2010.
Javier Krahe (voz y armónica), Javier López de Guereña (guitarra), Fernando Anguita (contrabajo), Andreas Prittwitz (vientos: saxo soprano, clarinete, flautas).
Repertorio: Diente de ajo, Como Ulises, Antípodas, La osa mayor, Alta velocidad, Mi Polinesia, Navalagamella, Conmigo y sin mi, Eros y civilización, Dos de mayo, El vals del perdón, Pues…nada hombre, Abajo el alzheimer, La yeti (1ª parte). Bises: Conócete a ti mismo, La tormenta.
Dos clásicos del Festival BarnaSants se dieron cita en la noche barcelonesa: Javier Krahe, quien ofreció su ya tradicional concierto anual incluido en la programación del festival barcelonés y que además tuvo lugar en el escenario fundacional e histórico del mismo, las viejas Cocheras del barrio de Sants que le dio nombre, un lugar que no es de lo más cómodo y que ya va pidiendo algunas reformas.
La denominación oficial de BarnaSants queda ahora un poco estrecha y hay quien propone el cambio de nombre del festival por el de BarnaCamps en honor al artífice y director del mismo, Pere Camps, sin duda sería bien merecido por su esforzada y encomiable labor al frente del mismo.
Si reír es una medicina de primera para el ánimo de cualquiera, un recital de Javier Krahe es sin duda de prescripción imprescindible para alcanzar el esperado efecto, una risas con Krahe, quizá por ese motivo convocó a un público fiel que le sigue en su trayectoria y que llenó el recinto barcelonés una vez más, Krahe es como es sabido un cantautor de culto.
Acompañado por sus músicos habituales, compañeros imprescindibles en su camino, Krahe comparte con el espectador su ceremonial bañado de lúcida mordacidad en sus brillantes letras, con esas historias de originalidad poco corriente, sus “kraheciones”, tanto en sus ya clásicos temas como en los más recientemente incorporados a su repertorio, años de canciones que en su conjunto son un verdadero monumento artístico al alcance de muy pocos, treinta años de canciones no son cualquier cosa y no los resiste cualquiera, honores al creador, al artista y a su fina ironía.
Quien asiste a un concierto de Krahe ya sabe lo que le espera y quien va por primera vez seguramente repite, unas risas con Krahe aseguran la entrada en su reino por los siglos de los siglos, larga vida al trovador.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor español Pedro Pastor ha tenido que suspender los conciertos que tenía programados durante agosto en Estados Unidos después de que no le haya sido concedido el visado de trabajo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.