Óbito
Fallece Hugo Arévalo
Hugo Arévalo, músico y realizador audiovisual chileno, falleció ayer a punto de cumplir 84años. Su cuerpo fue velado en su domicilio frente al mar en Isla Negra, donde residió en los últimos años junto a su esposa, la reconocida cantante María Rosario "Charo" Cofré Garcés.
Hugo Arévalo, músico y realizador audiovisual chileno, falleció ayer a punto de cumplir 84años. Su cuerpo fue velado en su domicilio frente al mar en Isla Negra, donde residió en los últimos años junto a su esposa, la reconocida cantante María Rosario "Charo" Cofré Garcés.
Hugo Arévalo con su guitarrón.
Hugo Arévalo nació en 1940 en la localidad campesina de Villa Alegre. En 1958, se graduó como Profesor de Estado de la escuela Normal y se trasladó a Concepción, donde trabajó como periodista y guionista de teatro. En 1960, participó en la breve experiencia televisiva de la Universidad de Concepción, compartiendo labores con Patricio Manns. Poco después, se mudó a Santiago e ingresó a Canal 13 como camarógrafo, tras completar un curso en esa misma casa televisiva. Fue durante este período cuando su carrera musical comenzó a cobrar impulso.
Una noche, en la Peña de los Parra, Arévalo mostró su habilidad con la guitarra, un instrumento que había aprendido a tocar desde niño. Animado por Ángel Parra, grabó un disco con el guitarrón chileno, convirtiéndose en uno de los primeros músicos en registrar este sonido característico. En la Peña Chile Ríe y Canta, conoció a su futura esposa, Charo Cofré.
En 1971, Arévalo y Cofré se trasladaron a Escocia gracias a una beca que él obtuvo para estudiar Dirección y Producción. Durante su estadía en Glasgow, Arévalo desarrolló el concepto de "canción filmada", que sería precursor del videoclip. Su trabajo final consistió en una "canción filmada" para La lavandera de Violeta Parra, interpretada por Charo Cofré.
De regreso a Chile, Arévalo se reincorporó a Canal 13, donde realizó varias series y documentales, popularizando su formato de "canción filmada" en el programa Chiletcétera. En este espacio, invitaba a músicos a tocar en vivo y grababa con ellos una "canción filmada" la semana anterior. Creó alrededor de 20 títulos con canciones de destacados artistas chilenos como Víctor Jara, Patricio Manns, Quilapayún, Margot Loyola y Pedro Messone.
Tras el golpe militar en Chile, Hugo Arévalo se exilió junto a su esposa a Italia, donde continuó editando discos y produciendo documentales. Su obra audiovisual en Europa incluyó una veintena de títulos para televisión. A mediados de los años 80, la pareja regresó a Chile y abrió la peña La Candela en el barrio Bellavista. En 1997, se trasladaron definitivamente a Isla Negra, donde administraron la hostería La Candela hasta 2015.
Además de su trabajo en la música y la televisión, Hugo Arévalo fue un documentalista comprometido. Filmó a Pablo Neruda en su casa de Isla Negra, documentando su vida y obra. También registró escenas gráficas durante el golpe de Estado de 1973, mostrando al mundo las atrocidades cometidas durante la dictadura de Pinochet, incluyendo imágenes de los cadáveres de hombres asesinados en el río Mapocho.
Por deseo expreso de Hugo Arévalo, el trovador Nano Stern ha heredado su guitarrón chileno "para que siguiera sonando" y "siga viviendo en sus manos".
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
Miquel Pujadó publicará el 22 de septiembre Cicatrius i naufragis (Cicatrices y naufragios), su vigésimo álbum, después de tres años dedicados a la escritura de sus textos y melodías. Producido y arreglado por Xavier Batllés, el disco reúne 15 canciones en las que el cantautor aborda la memoria, la creación, la educación, el lenguaje, los fanatismos, el pensamiento crítico o el paso del tiempo recurriendo a la ironía, el sarcasmo y también a un registro más íntimo.