XXIII Festival Tradicionàrius 2010
Euskadi y Provenza: Sorprendente maridaje
El trikitilari vasco Kepa Junkera y el cuarteto de mandolinas de la Provenza Melonius Quartet unieron ayer sus fuerzas en un concierto sorprendente en el Festival Tradicionàrius de Barcelona.
El trikitilari vasco Kepa Junkera y el cuarteto de mandolinas de la Provenza Melonius Quartet unieron ayer sus fuerzas en un concierto sorprendente en el Festival Tradicionàrius de Barcelona.
La trikitixa es un acordeón diatónico propio de Euskadi. Algo así como un bandoneón vasco. Y uno de sus máximos cultores —o trikitilaris que es como se les denomina habitualmente— es Kepa Junkera.
Los trabajos discográficos de Kepa han revolucionado mundos como la trikitixa o incluso la música tradicional, su tratamiento de las improvisaciones o las diferentes fusiones de estilos han enriquecido el panorama musical vasco y aunque sus trabajos estén hondamente enraizados en la tradición, Kepa ha creado una música sin fronteras, mezclada con los aromas, ritmos y colores de otros lugares y otras culturas y abierta al mundo sin complejos, con respeto y sobre todo con la ilusión y la curiosidad de todo aquel que ama lo que hace.
Kepa Junkera, como muchos de los grandes virtuosos, es un malabarista de su instrumento. Ejerce un difícil y ordenado funambulismo sobre las teclas. Sin red, no le hace falta. Y además se divierte. Lejos de preocuparle la posibilidad de la caída, del error humano, Kepa se divierte.
Kepa Junkera presentó ayer su último trabajo, Fandango (2009), un disco recopilatorio de temas muy conocidos compuestos íntegramente por el músico bilbaíno que en esta ocasión se hace acompañar por Melonious Quartet para la ejecución de los mismos de una manera diferente y novedosa creando nuevos espacios sonoros en los que descubrir otra faceta distinta de la música de Kepa Junkera.
Melonious Quartet es un virtuoso grupo originario de la Provenza (Francia) con diez años de recorrido que muestra un enfoque nuevo de la mandolina. Nació del encuentro de Patrick Vaillant y de Thomas Bienabe, mandolinistas, a los que pronto se les unió Jean-Louis Ruf-Costanzo al mandoloncello y finalmente, Patrick Osowiecki a la mandola.
El resultado es, sin lugar a dudas, una nueva sonoridad pero, sobre todo, un nuevo concepto de entender la música tradicional y el mestizaje. Trikitixa y mandolinas, Euskadi y Provenza. Sorprendente maridaje.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.