Gira europea
Los Inti-Illimani de hoy, suma de tantos ayeres
Los Inti-Illimani han pasado por España de camino al norte de Europa. Son un grupo de hoy, suma de tantos ayeres. Buen gusto en la música que han demostrado también en el acierto de invitar a la trovadora colombiana Marta Gómez.
Los Inti-Illimani han pasado por España de camino al norte de Europa. Son un grupo de hoy, suma de tantos ayeres. Buen gusto en la música que han demostrado también en el acierto de invitar a la trovadora colombiana Marta Gómez.
Hubo un tiempo, cuando peinábamos menos canas y lucíamos menos barriga, que creíamos que los niños venían de París, en el ratón de los dientes y que cada Navidad, un gordo asalariado por la Coca-Cola o un trío de Magos —depende de la latitud— hacían regalos a los niños que se habían portado bien.
Incluso, en un ejercicio que ponía a prueba los límites de nuestra ingenuidad, creíamos que éramos capaces de cambiar el mundo, que una canción podía contra mil fusiles e ignorábamos que el estado natural del pueblo es estar vencido, se una o no.
El tiempo pasa inexorablemente y como dijo Neruda “nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos” y con el permiso del poeta añadiría “afortunadamente”. Y digo eso porque tendría un punto patético ver a los Inti-Illimani anclados a proyectos —tan hermosos como ingenuos— como el Chile Resistencia o el Canto al Programa. Insisto, afortunadamente, el legendario grupo chileno busca el difícil equilibrio entre el enorme peso de su historia y la proyección hacia unos tiempos que —como nosotros— ya no son los mismos.
Ver a los Inti hoy es ver a un grupo de hoy, que sin renunciar a su pasado se proyecta hacia el tiempo que nos ha tocado vivir para bien y para mal. Y básicamente es esto lo que el grupo capitaneado por los hermanos Coulón ha transmitido en su reciente gira española que se prolongará por varios países del norte de Europa.
Los Inti plantean un concierto antológico donde intercalan temas legendarios como Longuita, Lo que más quiero, El Tinku, América novia mía, Vientos del Pueblo o la Fiesta de San Benito, con otros de su época europea como Tarantella, Cándidos o Samba Landó, hasta temas de sus últimos CD, ya de vuelta a Chile, como Tú no te irás, Malagueña, Rondombe, A la caza del Ñandú o Sobre tu playa.
El Inti es un conjunto pulcro, ordenado; sin la épica o la pasión de una edad que no tiene, pero con la experiencia y el “saber estar” que dan los años de pisar escenarios. Posiblemente ha perdido parte de la presencia escénica que le dio su colaboración con Víctor Jara, pero su espectáculo ha ganado en ritmo, sabiendo dosificar perfectamente el tempo del concierto para mantener al público en constante interés.
La sorpresa ha venido de la mano de la invitación a la joven trovadora colombiana Marta Gómez —se hablará mucho de Marta Gómez en el futuro inmediato— que ha interpretado junto con el Inti tres canciones de su repertorio: Basilio, Confesión y Carnavaliando. Marta seguramente ha levantado las mayores ovaciones en un ejemplo del acierto —y la generosidad— de los Inti a la hora de apostar por los jóvenes talentos y esperemos que esto se convierta en una colaboración más profunda e incluso en algún trabajo discográfico.
Afortunadamente el conflicto que mantienen abierto con el Inti-Illimani Histórico —el dirigido por Horacio Salinas, que estará también de gira por Europa el próximo mes de julio— no parece haberlos afectado demasiado en el terreno profesional. En el personal es otra historia.
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