El trovador nicaragüense en Los Ángeles
Ramón Mejía «Perrozompopo», da voz a los problemas sociales
Ramón Mejía demostrará su talento en la interpretación de temas sociales en el primer festival de música alternativa latina "Visionary Sounds".
Ramón Mejía demostrará su talento en la interpretación de temas sociales en el primer festival de música alternativa latina "Visionary Sounds".
EFE - Con el nombre artístico de "Perrozompopo", Mejía pertenece a una familia de cantautores nicaragüenses entre los cuales destacan su hermano Luis Enrique, conocido a nivel internacional como "El Príncipe de la Salsa", y sus tíos Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy como voces emblemáticas del canto de protesta social y del folclor de Nicaragua.
Los artistas de la familia Mejía "lo que simplemente hacemos es contar aquello que nosotros creemos que no se cuenta, yo simplemente hago aquello que creo que no se dice", dijo a Efe Perrozompopo.
El cantautor fue invitado a formar parte de una veintena de bandas musicales provenientes de varios países latinoamericanos y Estados Unidos para participar el sábado 14 de agosto en dos escenarios creados para el festival "Visionary Sounds" en La Cita Bar y la Galería The Bang del centro de Los Ángeles.
Con tres discos grabados desde 2004 cuyas canciones son una mezcla de ritmos de rock, baladas, reggae, rap, además de la influencia del canto de protesta social y la salsa que interpretan sus familiares, Perrozompopo dedica varias canciones al tema de la inmigración.
"Lo que hago con las canciones es tratar de explicarle a la gente que el tema de la inmigración no obedece a ese sentido tan simple de abandonar sus países, sino que obedece a un tema de políticas... en nuestros países no hay políticas donde a la gente se le den buenas oportunidades (por eso) abandona sus países y cruza la frontera con todo el dolor del mundo", dijo el cantante, licenciado en sociología por la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua.
Nacido el 21 de diciembre de 1971 en Managua, Ramón es el cuarto de siete hermanos.
El artista explicó que él es el único que se quedó en Nicaragua junto a su padre cuando su madre emigró junto a sus seis hermanos rumbo a EE.UU. a mediados de la década de los ochenta.
"Pertenecemos a las típicas familias latinoamericanas que se separan porque tienen que ser migrantes, porque tienen que buscar un lugar que dé mejor calidad de vida y mejores oportunidades", señaló.
El cantautor, padre de dos hijas, estudió música en la Universidad de Pará, en Belén, Brasil, y a su regreso a su tierra natal en 1996 comenzó a escribir canciones con ritmos "que no son tan folclóricos" como el arte de sus tíos, "ni tan salseros como Luis Enrique".
"Elegí como nombre artístico 'Perrozompopo', porque así llamamos en Nicaragua a una variedad de lagartija (gueco) que hace bastante ruido y que es un fenómeno urbano reciente en Managua", explicó el artista cuyo pasatiempo es escribir y ensayar sus arreglos musicales.
Su primer trabajo, Romper el Silencio, fue grabado en 2004 en Zaragoza, España, por haber sido la municipalidad de esa ciudad la que financió los costos del disco de cantos de la realidad social de Nicaragua.
El segundo álbum grabado en 2007 en Costa Rica fue titulado Quiero que sepas y es una colección de melodías acerca de la violencia doméstica y la emigración.
Y el tercer ejemplar llamado (CPC)Canciones Populares Contestatarias fue lanzado este año con la asistencia financiera de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) "con el fin de que los jóvenes que no pueden pagar hasta 15 dólares por un disco puedan obtener una copia física gratis o descargarla" del sitio en internet: www.perrozompopo.com
"Hace dos meses estuve cantando en Miami en un proyecto de la cooperación española llamado 'Míralas que Bonitas', me he presentado en Europa también y espero realizar una gira por Suramérica el próximo año", finalizó.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.