Minigira por los USA
Extraordinaria acogida en New York a Carlos Varela
Más de cinco mil personas asistieron al Lincoln Center Out of Doors, en el corazón de Manhattan, New York, para escuchar al trovador cubano Carlos Varela y su Banda el pasado 11 de Agosto.
Más de cinco mil personas asistieron al Lincoln Center Out of Doors, en el corazón de Manhattan, New York, para escuchar al trovador cubano Carlos Varela y su Banda el pasado 11 de Agosto.
Sobre este concierto de Carlos Varela, Banning Eyre, de la importante publicación musical Afropop Worldwide, escribió:
"Con su guitarra eléctrica, vestido de negro, sus patillas retro, y su inconfundible voz de soul, Varela cantó con mucha confianza y entusiasmo. "Aunque su género depende en gran medida de las palabras y su significado, su música, sin embargo, es una mezcla genial de rock pop con otros ritmos y potentes frases vocales.
"Dentro de una multitud admirablemente diversa que colmada este prestigioso auditorio de verano se encontraban sin dudas muchos de los fans más acérrimos de Varela.
"Cuando el concierto llegó al final, todos clamaban por mucho más".
Además de temas muy conocidos como Colgando del Cielo, Robinson, Nubes, Habáname y Muros y Puertas, el cantautor también presentó canciones como Telón de Fondo, primer sencillo de su más reciente producción discográfica No es el fin.
Con los primeros acordes de su canción La política no cabe en la azucarera, Varela agradeció el caluroso recibimiento de los neoyorkinos y pidió una vez más por el fin del embargo y el derecho de viajar libremente; lo que provocó una gran ovación entre los presentes.
La semana anterior el artista y su banda se presentaron con éxito en el reconocido festival Chase Latino Cultural que se celebra en el Flushing Park de Queens, junto a reconocidas figuras como Leon Gieco y Susana Baca.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.