Tres blogs imprescindibles
Lirios entre cardos
Llir entre cards (Lirio entre cardos) era el seudónimo que el poeta medieval valenciano Ausiàs March utilizaba para referirse a su amada Teresa para distinguirla de entre las otras mujeres no tan bellas ni virtuosas. En Internet —el paraíso de los cardos— también crecen bellos y virtuosos lirios.
Llir entre cards (Lirio entre cardos) era el seudónimo que el poeta medieval valenciano Ausiàs March utilizaba para referirse a su amada Teresa para distinguirla de entre las otras mujeres no tan bellas ni virtuosas. En Internet —el paraíso de los cardos— también crecen bellos y virtuosos lirios.
Hay quien dice que Internet es la democracia en estado puro. Y aunque hay una parte de razón en ello, a uno le da la sensación que en realidad es un griterío monumental donde cualquier imbécil en aras de la libertad de expresión puede decir lo que le dé la gana sea verdad o no, sea conveniente o no.
Está claro que si hacer el bien cuesta un notable esfuerzo, hacer el mal es instantáneo. Y si se protege bajo el anonimato además es gratis.
Por supuesto respeto a los que se esconden bajo seudónimos o nicks, pero —llámenme clásico— yo siempre firmo todo lo que escribo con mi nombre y mi apellido. El uso de mi apellido me compromete ante mis mayores —allí de donde vengo— y con los que luego lo heredarán, que son el futuro. Y sin compromiso no hay credibilidad y difícilmente respeto. No basta con escribir, hay que suscribir.
Entre este gran griterío, ante esta maraña de informaciones y desinformaciones, entre esta borgiana Biblioteca de Babel, destacan tres blogs que hablan de música desde tres oficios distintos, desde tres perspectivas distintas. Tres blogs de personas que firman con su nombre y apellido, personas comprometidas, creíbles y profundamente respetadas en lo que hacen.
Silvio Rodríguez, Segunda Cita
El primero —el orden es aleatorio— es el blog de Silvio Rodríguez, Segunda Cita, donde es prácticamente imposible encontrar alguna reflexión que no sea interesante, que no nos enseñe algo, en fin, que no nos haga mejores.
Silvio ha descubierto en su blog una experiencia nueva, una aventura fascinante y un intercambio de reflexiones e ideas con sus seguidores que está claro que beneficia a quien escribe y a quien lee.
Tras un periodo donde era visitado diariamente por los trolls —que es como se denominan a esos personajes mezquinos, con vidas e ideas pequeñas, con unos niveles asombrosos de indigencia moral más digna de compasión o indeferencia que de odio, y, que a diferencia del Rey Midas, convierten en mierda todo lo que tocan— Silvio tuvo la prudencia y el acierto de moderar los comentarios y desde entonces se respira en Segunda Cita un aire mucho más limpio, claro y oxigenado. Y es que los blogs que pretendan ser serios deben mantener una estricta vigilancia para que esta tropa de parásitos no los fagociten.
Fernando González Lucini, Cantemos como quien respira
La segunda de mis sugerencias es el blog del periodista y musicólogo Fernando González Lucini. De entrada, Fernando es de estos hombres capaces de entregar sabiduría y ternura a partes iguales con la misma generosidad y naturalidad que el sol le regala la luz al día.
Entrar en Cantemos como quien respira es aprender, aprender y aprender; pero no con la amargada cara del estudiante aburrido por el tedioso discurso de su profesor, sino con la sonrisa medio estúpida del ingenuo enamorado. Y la ingenuidad, a nuestras edades, nos salva la capacidad de sorprendernos y en consecuencia de sentirnos vivos.
Juan Miguel Morales
El tercero de los tesoros es el blog del "fotógrafo de los cantautores" Juan Miguel Morales.
Se me hace muy difícil hablar de Juan Miguel. En primer lugar porque qué puedo añadir yo—tan pobre como soy— cuando Silvio, Serrat, Aute y tantos otros han dicho ya tanto y tan bien de él y en segundo lugar porque es mi amigo y hermano y no podría ser de ninguna manera objetivo.
De su obra está bien que hablen los grandes, pero sobretodo que hable su obra y ésta puede disfrutarse en su blog Juan Miguel Morales.
Además, como valor añadido, desde el blog puede adquirirse a un precio módico cualquier foto de Juan Miguel Morales firmada por el autor; para darse el lujo de tener colgado en casa un original del trovador que nos apetezca.
Entre tanto caos, tanto marasmo de mentiras, entre tanta miseria intelectual; tres lirios entre cardos.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor español Pedro Pastor ha tenido que suspender los conciertos que tenía programados durante agosto en Estados Unidos después de que no le haya sido concedido el visado de trabajo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.