Declaraciones desde Washington
David Broza desea «romper el muro del miedo» entre las naciones
El cantautor israelí David Broza, músico y activista de gran éxito en su país y de proyección internacional, asegura que busca "romper el muro del miedo" que divide a las naciones y está convencido de que la paz es posible en Oriente Medio.
El cantautor israelí David Broza, músico y activista de gran éxito en su país y de proyección internacional, asegura que busca "romper el muro del miedo" que divide a las naciones y está convencido de que la paz es posible en Oriente Medio.
David Broza.
María Peña/EFE - "De verdad creo que se puede con pequeños pasitos: compartiendo una buena taza de café, una copita de vino, comida, conversación, etc... darle un masaje al alma", dice en entrevista con Efe David Broza, quien ofreció un concierto en Washington la noche del jueves.
"Después de tantos años de estar involucrado en el área de resolución de conflictos, por supuesto que creo que la música es un puente y una herramienta de reconciliación, sin duda. Acá el eslabón perdido es la conexión entre los pueblos", aseguró Broza (Haifa, 1955), ganador de múltiples discos de platino.
Broza, que la noche del miércoles participó en una recepción privada con líderes hispanos del Congreso, miembros de alto rango de la Administración Obama y representantes de la comunidad latina en EEUU, busca un mayor acercamiento con la diáspora latinoamericana.
Por invitación del embajador israelí en Washington, Michael Oren, Broza ofrecía anoche un concierto para miembros de las comunidades judía y latina en Washington, que según sus organizadores colgó el cartel de "no hay entradas".
Broza, que creció entre Inglaterra y Madrid, por lo que habla y canta en perfecto español, idioma en el que incluso ha grabado tres discos (Isla Mujeres, Parking completo y Todo o nada), se ha ocupado durante toda su carrera artística, de más de treinta años, de promover la paz en Oriente Medio y especialmente en su país.
Como activista, está involucrado en varias misiones humanitarias y ha sido embajador de buena voluntad de UNICEF.
Un compromiso que le viene de familia: su abuelo, Wellsley Aron, fundó el asentamiento árabe-israelí de Nevé Shalom (en hebreo, "oasis de paz") para tratar de demostrar que la convivencia entre árabes y palestinos es posible.
El conflicto israelopalestino "es muy simple de resolver -dice-, y el principal obstáculo es el tiempo: la gente tiene que estar dispuesta a darse el tiempo y hacer la transición de la vieja realidad a la nueva" en la región, asegura el cantautor, que obtuvo una Medalla de Honor de manos del rey Juan Carlos I por su fomento de las relaciones hispano-israelíes.
"Ahora en 2011, entrando al 2012, la nueva realidad es que uno tiene que trabajar más en la aceptación (del otro). Esa aceptación tiene que ir acompañada con la condición de educarnos mutuamente y darnos una oportunidad", afirmó.
"Si no nos damos ese tiempo, entonces volveremos a lo de siempre, a sacar las armas y dispararnos", sentenció Broza, quien lamentó que durante más de 64 años lo que ha imperado es el recelo y la desconfianza, en vez de la búsqueda de terreno común.
No obstante, Broza ve señales de esperanza en el proceso de paz en Oriente Medio porque, indicó, "nunca antes hubo mención alguna de condiciones, de educarnos unos a otros".
Broza lamentó ser el único artista israelí que abiertamente ha trabajado con los palestinos, pero espera inspirar a otros músicos a seguir su pauta y esa oportunidad vendrá de la mano de un próximo proyecto en el Este de Jerusalén.
"Vamos a involucrar a palestinos de Naplusa, Ramala, Belén, y Jericó...pensamos compartir vino, comida, y nuestra música, y esperamos distribuir ese proyecto", dijo.
Broza no se decanta por ningún partido político, pero su meta es que su música ayude a otros a encontrar un "terreno común... que comienza con el acercamiento entre las personas", insiste.
El cantante consideró que la comunidad latina es ejemplo de la integración que realizan los inmigrantes en EEUU, donde pueden cantar el himno nacional "sin abandonar su herencia cultural".
Su próximo álbum será una continuidad de sus obras anteriores con la novedad de que estará más dirigido hacia la situación que atraviesan israelíes y palestinos.
"Mi esperanza es que se distribuya en todo el mundo, en zonas de conflicto en Sudamérica, el sureste de Asia, y África, e inspire a la gente a participar en proyectos semejantes. Mi idea es que la gente tenga una concepción del arte como un medio de coexistencia y reconciliación", explicó.
Preguntado sobre si promoverá su nuevo disco en una gira por América Latina, Broza contestó en árabe: "Inshallah!" (Ojalá; si Dios quiere).
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