RETRATOS DE CANTANTES
MARTIRIO
MARTIRIO
© Juan Miguel Morales
La sevillana Maribel Quiñones, antes de ser Martirio, se movía ya en el mundo de la música aportando su bonita voz al grupo Jarcha o colaborando con su buen amigo Kiko Veneno, por ejemplo. Es a partir del 86 cuando Martirio comienza su producción discográfica. Con imagen "postmoderna" en sus comienzos, exagerada y divertida, la cantante se caracteriza hasta hoy por una voluntad incansable de renovar el lenguaje de la copla. Y consigue refrescarla, acercarla a la gente joven, a los locales nocturnos... Es destacable, en el trabajo de Martirio, el compacto "Coplas de madrugá" que grabó a finales de los 90, acompañada por el trío de Chano Domínguez, donde interpreta a ritmo de swing lento y jazz algunas coplas clásicas.
Algunos discos: "Estoy mala" (Nuevos Medios, 86), "Cristalitos machacaos" (Epic, 89), "He visto color" (RCA, 94), "Flor de piel" (52PM, 99).
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.