Junto con el Presidente de La Casa, Roberto Fernández Retamar
Silvio Rodríguez homenajea 50 años de Casa de las Américas
Silvio Rodríguez volvió a su primer hogar: la Casa de las Américas, a la que festejó con su música, casi con la ternura de un arrullo, en el 50 aniversario de la institución que lo vio nacer como trovador.
Silvio Rodríguez volvió a su primer hogar: la Casa de las Américas, a la que festejó con su música, casi con la ternura de un arrullo, en el 50 aniversario de la institución que lo vio nacer como trovador.
Andrea Rodríguez/AP - Junto al poeta y presidente de la sede cultural, Roberto Fernández Retamar, el Silvio Rodríguez, de 63 años, se presentó el viernes por la noche a puertas cerradas para los trabajadores de "La Casa" y un selecto grupo de intelectuales de la isla.
"Es un homenaje a Haydée Santamaría... fuimos y somos todavía sus amigos y lo queremos hacer en el marco del 50 aniversario de la Casa de las Américas", dijo el músico, en sus únicas palabras al inicio del concierto que los organizadores titularon "Con las mismas manos".
Luego arrancó con su repertorio más clásico, con canciones que pocas veces entona: "Ala de Colibrí", "Pequeña Serenata Diurna" y siguió con "Te Doy una Canción" y "En estos días", entre otras. Fernández Retamar leyó poemas.
Santamaría (muerta en 1980), una de las dos mujeres que tomaron parte del asalto al Cuartel de Moncada en 1953, fue una guerrillera que al triunfo de la revolución fundó La Casa de las Américas y la convirtió en una especie de refugio para la intelectualidad latinoamericana perseguida por cuestiones políticas en sus países durante las siguientes décadas.
Precisamente esta mujer le dio, en los años 60, espacio en "La Casa" a figuras jóvenes como Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola para que desarrollaran sus canciones y los protegió de las críticas y castigos de dirigentes comunistas ortodoxos de entonces que los acusaban de ser contrarrevolucionarios o atentar contra el socialismo por la franqueza de sus letras y opiniones.
Durante el concierto del viernes y por primera vez en mucho tiempo, Rodríguez estuvo solo con su guitarra, sin el acompañamiento de ningún grupo, orquesta o la flauta de su esposa Niurka que ya se hizo habitual en los últimos años.
Pocas luces y la sensación de estar entre amigos acompañaron a los artistas y a unos 300 invitados.
Clásicos como "Adónde Van" o "Canción del Elegido", le dieron un toque emotivo a la presentación en la Sala "Che Guevara", la más importante de la institución.
"Silvio ha pasado de una generación a otra de cubanos, de latinoamericanos y esa relación con Haydée (Santamaría), con 'La Casa' salió en este momento tan hermosos de poesía, de canción", comentó a periodistas el ministro de Cultura, Abel Prieto.
Según el funcionario y también escritor, Rodríguez siempre fue un ejemplo por su manera "muy propia" de ser revolucionarios "sin tabúes".
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