20 Festival BarnaSants 2015
Gaddafi Núñez y Ana K. García homenajean a Chabuca Granda
En el marco del Festival BarnaSants el dúo compuesto por el peruano Gaddafi Núñez y la argentina Ana Karina García nos presentó un espectáculo hermoso que se denominó Granda, en referencia clara a una de esas voces imprescindibles para entender la música peruana: a la gran Chabuca.
En el marco del Festival BarnaSants el dúo compuesto por el peruano Gaddafi Núñez y la argentina Ana Karina García nos presentó un espectáculo hermoso que se denominó Granda, en referencia clara a una de esas voces imprescindibles para entender la música peruana: a la gran Chabuca.
Gaddafi Núñez Ana Karina García en la sala Luz de Gas de Barcelona.
© Joan Carles Martínez
De izquierda a derecha: Claudio Nervi, Gaddafi Núñez, Ana Karina García y Cristian Cosanatán.
© Joan Carles Martínez
La figura de Chabuca está medio olvidada. No, no hablo de Perú y de sus gentes porque ella tuvo un peso enorme en la historia de la música del siglo XX en su país, pero sí en el resto de los países de habla hispana. Este detalle nos lo recordaba Gaddafi cuando comentaba que Fernando Lucini, musicólogo y experto en canción de autor en España, se lamentaba de lo muy olvidada que teníamos a Chabuca Granda y lo profundamente injusto que le parecía ese olvido.
No me gustaría centrarme tanto en Chabuca como en el dúo que la ensalzó esa bonita noche, pero me temo que voy a caer en el pecado de juntarlo todo de algún modo puesto que nuestros artistas llevan ya un tiempo cantando a Chabuca Granda desde el puente hasta la alameda y lo hacen desde la admiración y desde el respeto, desde el conocimiento y el cariño por la artista y por la persona.
Y la verdad es que lo que hicieron el peruano Gaddafi Núñez y la argentina Ana Karina García fue dignificar aún más (si eso es posible) a esa peruana un tanto revolucionaria en su momento que nos dejó un legado tan hermoso de canciones tan bellas y que por desgracia se nos fue demasiado pronto. Esa artista que unió de algún modo la música negra con la criolla y que salió de la casa para subirse a escenario, cosa que imagino que en aquella Lima anterior a 1940 donde como en otros muchos países había una sociedad tan machista, tenía mucho de rebeldía.
El público que llenó la sala Luz de Gas en Barcelona se sorprendió agradablemente al ver un escenario tan bien decorado para la ocasión. No es habitual esa escenificación con butacas, y árboles como si estuviéramos en un entorno familiar y natural, pero el caso es que el escenario lucía atractivo.
Empezó el concierto con la proyección al fondo de un documental dedicado a Chabuca y rodado en el Delta del Tigre, en Buenos Aires, lugar querido por la artista. A las imágenes se sobreponían los comentarios que hacía su hija Teresa acerca de su madre. En determinado momento la voz de Ana pareció cantar en el video, pero no era cierto: ya estaba cantando en vivo: el concierto empezaba, el video se apagaba y la guitarra de Gaddafi acompañaba la bien timbrada y equilibrada voz de su compañera Ana en La Flor de la canela, una joya.
Y para seguir con tan espectacular comienzo siguió Fina estampa, el Puente de los suspiros, Coplas a Fray Martín y el precioso vals José Antonio que está inspirado en José Antonio de Lavalle y García, amigo personal de Chabuca y su familia y que nos habla de los antiguos caballos de paso. Como curiosidad diré que José Antonio jamás pudo escuchar la canción que lleva su nombre puesto que falleció antes de que Chabuca pudiera estrenarla.
Llegando a este punto hubo un cambio de rumbo donde dejaron a Chabuca a un lado para interpretar una canción preciosa del propio Gaddafi Núñez: Niña de lana. Después volvieron al camino con el vals criollo Gracia y con una canción que me impactó mucho: Las flores buenas de Javier, compuesta en memoria de un jovencísimo poeta que fue asesinado cuando tenía solo 21 años, Javier Heraud, cuya pérdida afectó mucho a Chabuca Granda.
Con Un cuento silencioso llegamos a otro punto de producción propia, en esta ocasión Tutuma, canción compuesta por nuestros artistas para ir finalizando con cuatro Chabucas más: la hermosa María Sueños, Una larga noche, la archiconocida El surco para finalizar con el landó Cardo o ceniza dedicado a Violeta Parra.
En los bises tuvimos una experiencia algo insólita al tocar ahora desenchufados Fina estampa, con la compañía del cajón, instrumento que dicho sea de paso estuvo en las manos de un colaborador habitual de Ana y Gaddafi: Cristian Cosanatán. También tuvimos algunas canciones al piano con Claudio Nervi. El conjunto sonó muy bien y todo el espectáculo gustó muchísimo a los asistentes por su seriedad y su elegancia, cosa muy habitual con estos dos artistas tan respetuosos con lo que hacen y que nos están ayudando a conocer y reconocer más a la insigne poeta y compositora peruana.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.
Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.
El compositor e intérprete Borja Penalba presenta "La suite de Parlavà", su segundo trabajo bajo la marca "Giròvag", un álbum de once canciones nacido de un retiro reparador que presentará en vivo este domingo 27 de marzo en La Fàbrica, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants.
En una entrevista concedida al diario español El País, Silvio Rodríguez traza un retrato complejo de la Cuba actual, marcado por la tensión entre la amenaza externa, las dificultades internas y las contradicciones del propio sistema. El cantautor reflexiona sobre la posibilidad de una invasión estadounidense, critica tanto las injerencias como ciertas posturas dentro del exilio, reconoce los errores del modelo económico cubano y describe el deterioro de las condiciones de vida en la isla, todo ello desde una mirada que combina defensa, autocrítica y una firme posición política.
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.