Gira «Amoríos»
Silvio Rodríguez ilumina Chile con sus legendarios éxitos
El trovador cubano Silvio Rodríguez iluminó este miércoles la fría noche chilena con sus legendarios éxitos ante 11.000 emocionados seguidores en un concierto en Santiago, el primero de los tres que ofrecerá en Chile.
El trovador cubano Silvio Rodríguez iluminó este miércoles la fría noche chilena con sus legendarios éxitos ante 11.000 emocionados seguidores en un concierto en Santiago, el primero de los tres que ofrecerá en Chile.
El cantautor cubano Silvio Rodríguez se presentó en concierto, este 20 de mayo, en Santiago de Chile.
© José Miguel Caviedes/EFE
EFE/Carolina Araya/Redacción - Silvio Rodríguez no sólo cantó sus míticas canciones, sino que también presentó parte del nuevo material que publicará este año y que llevará por nombre Amoríos.
El trovador cubano construyó a través de sus canciones una atmósfera especial para sus seguidores y logró conectar con el público de distintas generaciones.
Abuelos, padres e hijos se unieron esta vez en torno a la fuerza de la música y poesía del cubano.
La voz del artista impresionó al público, que certificó que sigue sólida y con la misma fuerza de años atrás.
La actuación arrancó con Una canción de amor esta noche, de su nuevo trabajo discográfico, donde el cantante se clavó sobre el escenario para reivindicar los principios y la línea musical que ha perseguido durante toda su carrera.
Fue una velada en la que Rodríguez se dedicó a saludar a quienes marcaron su vida y su carrera, como su amiga personal y cantante Sara González, a quien dedicó Querer tener riendas, una canción que él mismo le regaló hace un tiempo.
Otro personaje que destacó fue Rubén Martínez Villena, escritor cubano, para quien tocó Tonada para dos poemas de Rubén Martinez Villena.
Sin embargo, el mayor homenaje fue para la chilena Violeta Parra. Rodríguez no se conformó con interpretar Carta a Violeta Parra para homenajear su obra, sino que lo hizo acompañado por Isabel Parra, Tita Parra, hija y nieta respecticamente de la destacada cantautora.
"Soy embutido de ángel y bestia. ¿De dónde creen que lo robé? De Nicanor Parra", aseguró riendo el cantautor después de cantar Óleo de mujer con sombrero.
Temas clásicos como Quién fuera, El necio, Ángel para un final y La gota de rocío lograron seguir encendiendo la nostalgia del público chileno.
Cerró el espectáculo con dos canciones más a petición del público, que con aplausos frenéticos le invitó a salir al escenario nuevamente.
Santiago de Chile y El reparador de sueños fueron el broche que coronó una noche llena de recuerdos, memorias y sobre todo poesía que trajo de vuelta Rodríguez y su música.
En su última visita a Chile, para la celebración de los cien años del Partido Comunista en 2012, fue coreado y aplaudido por más de 35.000 personas que llenaron el Estadio Nacional.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.
Los cuatro referentes de la música chilena compartirán escenario el próximo 25 de abril en el Parque Estadio Nacional en la primera edición del festival Canción Nacional. El encuentro reunirá a figuras clave de la Nueva Canción Chilena y el Canto Nuevo en una cita concebida como acto de memoria colectiva y celebración.
El cantautor valenciano Feliu Ventura presentó el 12 de marzo en la sala Paral·lel 62 de Barcelona su nuevo disco Tot el que hem guanyat perdent (Todo lo que hemos ganado perdiendo), en un concierto dentro del Festival BarnaSants marcado por una sonoridad más rockera y electrónica de lo habitual. Acompañado por una formación en formato power trío con teclado y una escenografía minimalista, Ventura defendió las siete canciones del nuevo trabajo junto a piezas emblemáticas de su repertorio.
Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.
La cantautora catalana Judit Neddermann presenta Llibert, un tema dedicado a su abuelo fallecido hace dos años, en el que reflexiona sobre la vida y la muerte como un ciclo continuo. La canción, publicada en la misma fecha de su muerte, se acompaña de un videoclip rodado en espacios significativos para su memoria familiar.