Nuevo cancionero y discografía
Eternal Sílvia Pérez Cruz
En la voz de Sílvia Pérez Cruz parecen morar todas las patrias. Melancólica y misteriosa Sílvia Pérez Cruz recorre los atlas sonoros del sentimiento, los paisajes recónditos de la memoria, los secretos que el viento deja en los atardeceres. Su canción, la que ella dibuja en los labios, fluye armoniosa y latente desde su origen. Presentamos el nuevo cancionero y discografía de Sílvia Pérez Cruz
En la voz de Sílvia Pérez Cruz parecen morar todas las patrias. Melancólica y misteriosa Sílvia Pérez Cruz recorre los atlas sonoros del sentimiento, los paisajes recónditos de la memoria, los secretos que el viento deja en los atardeceres. Su canción, la que ella dibuja en los labios, fluye armoniosa y latente desde su origen. Presentamos el nuevo cancionero y discografía de Sílvia Pérez Cruz
Sílvia Pérez Cruz.
© Xavier Pintanel
No resulta fácil presentar el cancionero de Sílvia Pérez Cruz, un cancionero en constante movimiento y en el que habitan los muchos matices de una artista infinita, de prodigiosa voz y personalidad indiscutible. Los mundos musicales de la ampurdanesa son heterogéneos. Vienen del tronco emocional de las habaneras de Calella de Palafrugell, pero más allá de los vaivenes del mar mediterráneo, inmortalizado por Joan Manuel Serrat, Sílvia Pérez Cruz se ha aventurado por diversos territorios expresivos, dando forma, sentido y esencia a una discografía, que pese a cierta dispersión, revela una constante búsqueda y ambición.
En eso mucho tuvieron que ver sus progenitores y también su otrora compañero de travesía artística Raül Fernández Refree con quien Sílvia Pérez Cruz firmó uno de sus mejores trabajos de apropiación de canciones ajenas que parecieran suyas. Me refiero a Granada donde Sílvia y Raül se lanzaban a un ejercicio de riesgo y belleza que iba de la elegía hernandiana que alumbró el genio de Morente al lorquiano pequeño vals vienés que acarició Leonard Cohen. Un trabajo de equilibristas resuelto con maestría.
Sílvia Pérez Cruz ha inventado un género propio con su manera de cantar y de entregarse a lo que canta. Y ha rebuscado dentro de sí misma, de sus raíces musicales y familiares en discos como 11 de novembre, tan reposadamente maduro e intenso. Y también ha mojado su voz en la poesía como arma cargada de futuro y compromiso en Domus. Nos ha sido revelada también —a través de estos trabajos personalísimos— una dignísima hacedora de canciones que parece querer crecer constantemente en el vértigo de la canción que no comercia con las modas y habita también los universos cinéfilos.
Hasta Manuel Vicent se ha rendido a su prodigiosa voz donde parecen morar todas las patrias. Melancólica y misteriosa Sílvia Pérez Cruz recorre los atlas sonoros del sentimiento, los paisajes recónditos de la memoria, los secretos que el viento deja en los atardeceres. Su canción, la que ella dibuja en los labios, fluye armoniosa y latente desde su origen, desde aquellas primeras apariciones discográficas, colaboraciones donde su sello ya está presente, o en aquella etapa con Las Migas, tan estimable, por lo que tiene de experiencia acumulada.
Ha sido brasileira, latina, flamenca, coplera, lorquiana, lírica, clásica, moderna, mediterránea, catalana, cantautora o indie. Podría ser mañana Janis Joplin y pasado mañana Concha Piquer y el otro Elis Regina pero siempre ella misma, la que más allá de referencias tiene una personalidad propia. En todos los palos en los que se ha cobijado ha salido triunfadora. Su cancionero mira hacia el futuro, pero es ya un testimonio artístico trascendente. Porque todo lo que ha tocado con su voz y su personalidad lo ha convertido en oro para su cada vez más inmensa minoría de oyentes entregados a su causa.
El coronel retirado Nelson Haase Mazzei, condenado a 25 años de prisión por el secuestro y asesinato de Víctor Jara y Littré Quiroga, fue detenido por la Policía de Investigaciones tras permanecer prófugo. La justicia chilena ordenó su ingreso inmediato en prisión para cumplir la condena impuesta por estos crímenes cometidos tras el golpe de Estado de 1973.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor español Pedro Pastor ha tenido que suspender los conciertos que tenía programados durante agosto en Estados Unidos después de que no le haya sido concedido el visado de trabajo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.