Albert Pla
Albert Pla, nacido en Sabadell (Barcelona) a mediados de los años sesenta, desarrolla desde la segunda mitad de los años ochenta, una de las carreras artísticas más completas, originales, creativas e incisivas de la escena musical española.
Compositor, cantante, músico, y por lo tanto cantautor, ejerce de cronista de las esquinas olvidadas de la vida, y de los protagonistas anónimos de la historia del mundo de a pié. Actor en el cine y también en el teatro, asume el lado tragicómico de la existencia desde la poesía urbana más explicita y desacomplejada, desterrando el monopolio de la metáfora del discurso de la canción y del cantautor hasta su llegada.
Podríamos dividir su trayectoria musical en tres etapas fundamentales:
Una primera aparición en la escena de la canción en catalán como cantautor de derribo de los cánones establecidos.
Una segunda etapa en la que abraza la rumba junto con la lengua castellana, y se acerca progresivamente a las orillas más radicales del rock y sus alternativas más tóxicas.
Y una tercera en la que la libertad creativa toma el mando sin tapujos y con alternancias lingüísticas, en la que asume cada proyecto como un nuevo reto hacia el arte total, multimierda, como le gusta denominar a sus espectáculos, hacia la crónica de la vida en su estado más puro y brutal.
Albert Pla no es solo un cantautor diferente que ha influenciado a varias generaciones más allá de los estilos y que es reivindicado por los nuevos artistas, sino uno de los más grandes y más lúcidos trabajadores que tiene nuestro arte, quizás por eso es lo más parecido a un genio.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.