Los ojos
y ay! que linda mirada que tiene si!..
la mía enamorada...
Es verdad que no es mentira,
ni lo digo para daros envidia...
pero ella es la chica mas lista
que he visto en mi vida.
Ella tiene unas piernas larguísimas,
unos pechos voluptuosos,
y un culo precioso.
¡Ay! Pero sobre todo...
Ella tiene, ella tiene unos ojos...
de verdad lo digo en serio que no miento,
es que ella tiene un montón de ojos en su rostro...
ella tiene más de dos,
y más de tres,
y más de cuatro,
y más de cinco,
y más de seis...
y más de diez,
y más de quince,
y más de veinte,
y más de veinticinco ojitos...
Ojos negros, ojos verdes, ojos oscuros, ojos transparentes, ojos profundos, ojos brillantes...
Ojos de todos los colores azules y violetas que se abren y que se cierran,
como sube y como baja la marea.
¡Ay! Cuanta calma,
¡Ay! Cuanta placidez
verla, dormirse a mi lado...
Verle cerrar tantos ojos de una vez,
es como verse cerrar las luces de una aldea
donde todo el mundo va a dormirse a la vez.
Y al amanecer,
verse abrirse tantos ojos de una vez,
es como verse abrirse los ojos enteros de toda la niñez...
¡Ay qué alegría! ¡Ay que feliz!
A ver que tenemos hoy para vivir...
Y esa ansia que yo siento,
pues para que ella me enseñe a mirar
todo eso que yo no veo,
por que ella me enseña a mirar a lo lejos,
ella me enseña a mirarme a mí mismo,
ella me enseña a mirar mis adentros por que ella me ve todito,
todito por completo...
Por que ella tiene más de dos,
y más de tres,
y más de cuatro,
y mas de cinco,
y más de seis,
y más de diez,
y más de quince,
y más de veinte,
y más de veinticinco ojitos...
Ojos negros, ojos verdes, ojos misteriosos, ojos enigmáticos, ojos mágicos, ojos profundos, ojos azules, violetas, de todos los colores, que se abren y se cierran...
como sube y como baja la marea...
ella, claro,
siempre tiene un punto de vista curioso sobre la vida,
ella me enseña a mirarme la vida siempre desde otra perspectiva,
desde otro prisma,
ella tiene una fina ironía...
y pasamos tardes divertidísimas
ingeniando artilugios como...
prismáticos
adaptables
automáticos
a cada una de las dioptrías de sus ojos...
a ver lo que pasaría,
a ver lo que cambiaría,
a ver lo que miraría...
por que entonces se que ella tendría una mirada completísima...
por que ella tiene más de dos,
y mas de tres,
y más de cuatro,
y mas de cinco,
y más de seis...
y más de diez,
y más de quince,
y más de veinte,
y más de veinticinco ojitos...
ojos negros, ojos verdes, ojos redondos, ojos estirados, ojos achinados,
ojos mas grandes, más pequeños... de todos los colores que se abren y se cierran,
como sube y como baja la marea.
¡Ay! Cuanta desgracia...
¡Ay! Que fatalidad...
cuando ella,
rompe a llorar...
Cascadas de sal,
río de amargura,
océano de tristeza que a mí me inunda la impotencia.
Y yo no sé qué hacer con ella,
por que es como ver llorar a una niña hambrienta,
o es como ver llorar a una vieja por la muerte de su nieta...
y no sé qué hacer con ella, y no sé qué hacer...
tarde o temprano tendré que pensar algo sino... tendremos que dejarlo.
tarde o temprano tendré que pensar algo sino... tendremos que dejarlo.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.