Apuntes para una biografía
Un serial en la radio y algún olmo en Castilla.
Fue un pequeño alquimista, perseguidor de sueños
bien pronto apaleado con palmeta y cartilla.
Y como don Quijote, casi se vuelve loco,
de tantos héroes y de tantas hazañas.
Pero fue un niño triste, por eso poco a poco,
comprendió que la historia a veces nos engaña.
Inventaba recuerdos y después bebía para olvidarlos.
Claro está, fue poeta. Descifraba un lenguaje
que sólo para él le dictaban la cosas.
Y cuentan las malas las lenguas que hacia maridaje
con el diablo y con las mariposas.
Pero supo elegir y eligió su destino
y lo estrujaba en versos que nadie quiso leer.
Embajador de un mundo de dolor y caminos,
siempre guardaba un grito, siempre un poco de sed.
Nadie supo bucear en su honda mirada,
ni averiguar si fue feliz o no.
Loco y viejo en la tarde se paraba,
troceando sueños, troceando rebelión
No hizo nada brillante, nunca fue conocido,
paseó su sombra por la vida y se fue;
dejó un vago recuerdo para pocos amigos
y algunos versos en los que creer.
(1972)
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.