Contradanza de los liberianos sin cabeza
hay una muy singular
la de siete liberianos
que se hicieron a la mar
con dos ollas de fritanga
y atados de tamal pisque
agarraron una panga
y bajaron el Tempisque
Por Bolsón y Puerto Humo
pasaron de mañanita
masticando el desayuino
y tomando "agua bendita"
al salir a mar abierto
escoraban sin remedio
bogaban con rumbo incierto
ya llevaban "litro y medio"
Uno era peón sin dinero
El segundo Licenciado
alcahuete era el tercero
y el cuarto tenía ganado
del quinto solo se sabe
que era bruto y montador
el sexto guiaba la nave
y el séptimo enterrador.
Dejaron atrás San Lucas
las Islas del Zopilote
siguieron bajo la luna
prendiendo ramas de Ocote
y al cabo de una semana
con el viento, poco a poco
la panguita liberiana
llegó hasta la Isla del Coco
Dicen que fue por el guaro
o por beber agu'e sal
se les quemó la sesera
y siguieron más allá
en Liberia desde entonces
cuando huele a temporal
siete espectros de la noche
bajan a hacerse a la mar.
Uno era peón sin dinero
El segundo Licenciado
alcahuete era el tercero
y el cuarto tenía ganado
del quinto solo se sabe
que era bruto y montador
el sexto guiaba la nave
y el sétimo enterrador.
Así acaba esta conseja
sobre el río y el destino
con la triste moraleja:
"el beber es desatino"
Y si usté' es buen ciudadano
invíteme otra cerveza
por los siete liberianos
que perdieron la cabeza.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.
El nuevo libro Mig segle vora el drac. Una història del grup Falsterbo de Miquel-Lluís Muntané reconstruye más de medio siglo de trayectoria de Falsterbo, uno de los grupos fundamentales —y el más longevo— de la Nova Cançó, y, a través de su historia, recupera una parte esencial de la memoria musical y social de Cataluña.
La cantautora de Tortosa repasa el significado de su nuevo triple álbum, explica el simbolismo de Groenlàndia, reivindica el papel del BarnaSants en su trayectoria y recuerda el concierto con el que clausuró la 31ª edición del festival junto a la Banda de Música de La Sénia.